Minsait (Indra) ha puesto el foco en la relevancia de integrar los distintos entornos tecnológicos en plantas industriales y fábricas. La compañía recuerda que la modernización del sector ha disparado el número de sensores, el volumen de datos y las soluciones digitales, “pero en demasiadas fábricas los sistemas de la información (los llamados IT) y las aplicaciones de fábrica (entornos OT) todavía avanzan en paralelo”.
Durante su intervención en el Mobile World Congress de Barcelona, el director de fabricación, infraestructuras y transportes de industria y consumo en Minsait, Eladio García, advirtió de que este avance “en paralelo” provoca fricciones que dificultan transformar los datos en decisiones ágiles sobre el terreno.
El experto recordó que únicamente cuando se integran ambos mundos todos los elementos de una planta industrial “pueden operar de forma óptima; los procesos permanecen sincronizados y las decisiones pueden tomarse en tiempo real”.
Movilidad para decisiones en tiempo real y mayor seguridad
En este escenario, García ha recalcado que la movilidad se ha convertido en una “necesidad operativa”, ya que habilita la figura del trabajador conectado, hace accesible el dato para decidir en tiempo real, reduce los tiempos de respuesta y mejora la seguridad.
“La pregunta ya no es si habrá convergencia IT/OT, sino cuán rápido y cuán seguro podemos escalarla”, ha señalado, subrayando que la dependencia del negocio de las operaciones digitales es ya estructural y “exige gobernanza y ciberresiliencia a la altura del impacto”.
En la misma línea, el directivo ha precisado que el aspecto “crítico” ya no es “qué dispositivo se usa, sino si la infraestructura puede soportar la movilidad como parte nuclear de la operación, a gran escala y con un riesgo controlado”, al tiempo que ha incidido en que “la movilidad acelera esta convergencia IT/OT porque fuerza el alineamiento entre equipos y tecnologías”.
Papel clave de las redes privadas 5G en la industria
“Bien gobernada, crea un marco de previsibilidad en entornos industriales exigentes; mal gestionada, solo añade ruido y riesgo”, ha advertido. En esta dirección, Indra ha precisado que, para asegurar este proceso, las comunicaciones, y en particular las redes privadas 5G, se consolidan como el “habilitador crítico para la industria”.
Según García, la nueva generación de conectividad ofrece “baja latencia, alta fiabilidad y gran rendimiento, capacidades esenciales para soportar casos de uso avanzados como vehículos autónomos, gemelos digitales, mantenimiento asistido con realidad aumentada, inspección de calidad en tiempo real o soluciones de trabajador conectado”.
Frente a las infraestructuras de comunicaciones tradicionales, el 5G “permite garantizar la calidad de servicio, segmentar el tráfico OT y ofrecer una cobertura de comunicaciones robusta, incluso en entornos industriales complejos, convirtiendo la conectividad en un activo estratégico que impulsa la convergencia de sistemas y facilita la escalabilidad de la transformación digital en la propia planta”.
Propuesta integral y ciberseguridad desde el diseño
En este ámbito, la compañía ha destacado que dispone de una “propuesta integral” que trasciende el mero despliegue de red, combinando su experiencia en comunicaciones críticas y redes privadas 5G con “capacidades avanzadas” de integración. El objetivo es que la conectividad quede completamente alineada con los procesos productivos y las metas de negocio.
Asimismo, la solución de Minsait incorpora la ciberseguridad en los procesos de fábrica desde las fases iniciales de diseño, de forma que protege las operaciones sin afectar a la disponibilidad. “De este modo, el 5G no solo habilita nuevos casos de uso, sino que se convierte en una plataforma segura, escalable y resiliente para la industria del futuro”, ha remarcado.
En su ponencia, el ejecutivo ha incidido en que, conforme la industria interconecta personas, máquinas y datos, el primer vector de riesgo es la ciberseguridad, ya que cualquier incidente deja de ser un mero problema tecnológico y pasa a impactar en la continuidad del negocio y en la seguridad de las personas. El segundo gran reto es la gestión del dato, porque cuando confluyen múltiples fuentes y sistemas surgen dudas sobre propiedad, trazabilidad, cumplimiento normativo y responsabilidades; sin un marco claro, “la organización no confía ni escala”.
Por último, ha señalado que resulta “clave” la preparación organizativa. La tecnología progresa más rápido que las capacidades internas y los silos, las carencias de talento y la indefinición de funciones frenan o bloquean proyectos, todo ello bajo la presión de innovar sin detener la producción.
“Las compañías que avanzan tratan estos retos como decisiones estratégicas: alinean a operaciones, TI y seguridad desde la dirección, establecen prioridades claras y definen la tolerancia al riesgo desde el inicio”, ha concluido.