Moeve ve en el Industrial Accelerator Act una palanca para reforzar la competitividad industrial europea

Moeve respalda el Industrial Accelerator Act, que busca reforzar la industria europea, acelerar su descarbonización y elevar su peso en el PIB para 2035.

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Moeve valora que el ‘Industrial Accelerator Act’, la nueva iniciativa legislativa de la UE orientada a fortalecer el tejido industrial europeo y acelerar su descarbonización sin perder competitividad ni empleo, puede convertirse en un impulso decisivo para la industria del continente gracias a la “reducción de procesos burocráticos y simplificación de la regulación”.

En opinión de Emmanuel Desplechin, director de Asuntos Europeos de Moeve, las disposiciones incluidas en el reglamento son “claves para favorecer el despliegue de energías y combustibles renovables y potenciar la autonomía energética. Energía producida en Europa para Europa”.

El texto normativo contempla la habilitación de zonas prioritarias de desarrollo industrial, concebidas para captar proyectos considerados estratégicos. Para el responsable de Moeve, esta herramienta resulta “positiva para impulsar y consolidar la adopción del hidrógeno renovable en clústeres industriales estratégicos”.

“Conectar estos mercados tractores con los valles del hidrógeno facilitaría la descarbonización de sectores como el químico, la siderurgia o la producción de fertilizantes”, ha señalado Desplechin.

La Comisión Europea ha dado a conocer este martes el ‘Industrial Accelerator Act (IAA)’, una propuesta de reglamento destinada a reforzar la base industrial europea y a acelerar la transición hacia una economía descarbonizada en ramas industriales clave, en coherencia con el Clean Industrial Deal, la hoja de ruta comunitaria para la industria.

El borrador persigue que, de cara a 2035, la industria manufacturera de la Unión pase de aportar el 14,3% al 20% del PIB europeo. Para ello, incorpora medidas como la introducción de criterios de compra pública que prioricen productos más sostenibles y fabricados dentro de la UE, así como la definición de estándares de “Made in EU” para tecnologías neutras en carbono, entre ellas baterías, bombas de calor, electrolizadores o soluciones de energía eólica, solar y nuclear.

Además, la futura normativa pretende dinamizar el flujo de capital hacia estos sectores mediante procedimientos de autorización más ágiles y plenamente digitalizados. También fija un marco para someter a condiciones determinadas inversiones extranjeras en ámbitos considerados estratégicos, con el fin de asegurar que respalden el desarrollo industrial europeo y refuercen sus cadenas de valor.

Al tratarse de una propuesta de reglamento, el IAA deberá ahora seguir el procedimiento legislativo ordinario en el Parlamento Europeo y en el Consejo, donde será debatido y enmendado durante los próximos meses antes de su eventual aprobación definitiva.