Multitudinarias protestas en Euskadi y Navarra para reclamar un salario mínimo de 1.500 euros

Huelga general en Euskadi y Navarra reúne a miles de personas para exigir un salario mínimo de 1.500 euros y denunciar el encarecimiento de la vida.

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Manifestación en San Sebastián con motivo de la huelga general del 17M EUROPA PRESS

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Miles de personas han salido este martes a las calles de País Vasco y Navarra en el marco de la huelga general impulsada por los sindicatos ELA, LAB, Steilas, Etxalde e Hiru, con el objetivo de reclamar un Salario Mínimo Interprofesional (SMI) de 1.500 euros en ambas comunidades.

En la actualidad, el SMI se sitúa en 1.221 euros mensuales para todo el Estado, tras la última decisión del Gobierno central. Sin embargo, diferentes organizaciones sindicales vascas y navarras sostienen que esta cuantía resulta insuficiente en estos territorios, donde el coste de la vida es superior a la media española.

En San Sebastián, la jornada de protesta ha estado marcada por diversas acciones en la vía pública. Durante la movilización se han volcado contenedores y han aparecido pintadas en escaparates y persianas de inmobiliarias, sucursales bancarias, comercios y dependencias de la Administración.

Desde primera hora se han desplegado piquetes en centros educativos, polígonos industriales y empresas. Columnas de manifestantes han partido desde Tabakalera, Amara-Anoeta y el barrio de El Antiguo, confluyendo en la marcha iniciada alrededor de las 12.30 horas en la plaza Pío XII y que ha finalizado en el Boulevard donostiarra. Para la tarde está prevista una nueva movilización en la capital guipuzcoana, a las 18.00 horas desde la plaza Cataluña.

La cabecera de la manifestación ha estado formada por un camión de Hiru y una pancarta con el lema “Gutxieneko soldata hemen erabaki (Salario Mínimo se decide aquí, en euskara). SMI 1.500 euros. Mejorar salarios para repartir la riqueza”, sostenida por representantes de los sindicatos convocantes, entre ellos la coordinadora general de LAB, Garbiñe Aranburu.

Los asistentes, portando ikurriñas y banderas de Palestina, además de enseñas de ELA, LAB, Hiru, ESK, CNT, Steilas y Etxalde, han coreado consignas como “Aquí se trabaja, aquí se decide”, “La lucha es el único camino”, “Salario propio en Euskal Herria” o “Sueldos dignos para todos”, en euskara.

En la marcha han participado también representantes de distintos colectivos laborales que denuncian la precariedad de sus condiciones, como trabajadoras de residencias de mayores de Gipuzkoa, personal de Servicios de Txingudi, plantillas de Papresa, Ekobal, el colegio la Anunciata de San Sebastián o Igeteam Indar, entre otros sectores.

Durante el recorrido, varios encapuchados han volcado contenedores y han arrojado pintura roja sobre oficinas bancarias y escaparates o persianas, como la de la Hacienda foral en el barrio de Amara, donde se podía leer “Oprimidos en el lugar de trabajo” y “Lucha para liberarlos”, en euskara.

Manifestación en Bilbao

En Bilbao, varios miles de personas, en su mayoría jóvenes, han respaldado la huelga general con una marcha para exigir un salario mínimo propio en Euskadi de, al menos, 1.500 euros y denunciar el “empobrecimiento de la clase trabajadora”.

En este contexto, el Consejo Socialista de Euskal Herria, EHKS, ha llamado a convertir el comunismo en “un partido internacional” y a construir “una alternativa capaz de hacer frente a la oligarquía”, acusando además a los empresarios vascos, “con el PNV a la cabeza”, de “preocuparse más por sus propios bolsillos” que “por el bien de los trabajadores”.

La manifestación, encabezada por una pancarta con el lema “Kapitalisten ofensibaren aurrean, klase borroka hedatu” (Frente a la ofensiva de los capitalistas, la lucha de clases se extiende), ha partido a las once y media de la plaza del Arriaga y ha pasado frente al Ayuntamiento de Bilbao y la sede del PNV, donde se ha desplegado otra pancarta con las fotos del CEO de Repsol, Josu Jon Iman, y el presidente de EEUU, Donald Trump, en la que se leía en euskera “PNV imperalista, enemigo de los trabajadores”.

Durante el recorrido se han escuchado consignas como “Borroka bide bakarra” y “Unidad de clase, pase lo que pase”, hasta llegar a la plaza Euskadi, donde dos representantes de EHKS han leído un comunicado.

Desde EHKS han subrayado que “es necesario expandir la lucha de clases” y han alertado de que nos encontramos “en plena crisis del capitalismo y del imperialismo”, denunciando que “el afán de dominación de los imperialistas nos llevan a la guerra y a la crisis económica”.

Pamplona también se moviliza

En Pamplona, la huelga general también ha tenido un amplio seguimiento, con miles de personas participando en la manifestación. La marcha ha partido de la Plaza del Castillo hacia las 12.45 horas, encabezada por una pancarta con el lema “Gutxieneko soldata hemen erabaki. SMI 1.500. Mejorar salarios para repartir la riqueza”, y con carteles con mensajes como “Cuando el salario no alcanza, la dignidad se organiza”, o “Mejorar los salarios para repartir la riqueza”.

Ante los medios de comunicación, Imanol Pascual, responsable de ELA en Navarra, que ha comparecido antes del inicio de la marcha junto a Imanol Karrera, portavoz de LAB en Navarra, ha asegurado que “el salario mínimo que a día de hoy se decide en Madrid es insuficiente para garantizar una vida digna en Navarra”. “Y por eso nuestra propuesta es que Navarra tenga un salario mínimo propio”, ha subrayado, insistiendo en que “sería un avance para hacer frente al aumento de la pobreza”.

Asimismo, ha señalado que “en términos de autogobierno y en cuanto al derecho a decidir de Navarra, también sería un gran paso adelante”, y que “es una propuesta solidaria con el resto de trabajadores y trabajadoras del Estado”.

En esta línea, ha recalcado que “somos especialmente críticos y críticas con la decisión de PSN y Contigo-Zurekin de sumar sus votos al Partido Popular y Vox la semana pasada en el Parlamento de Navarra para echar por tierra esta reivindicación”. “Creemos que con esa decisión únicamente se beneficia a la patronal navarra y se perjudica, por contra, a las personas que peor se encuentran en el mercado de trabajo, que son las personas migradas y las mujeres”, ha remarcado.

También ha aludido “al papel de María Chivite, que, siendo la presidenta de Navarra, se ha negado a que Navarra asuma la competencia que beneficiaría a las personas que peor lo están pasando”. “Tenemos una mala noticia para PSN, Chivite, Contigo-Zurekin, UGT, CCOO, Vox, Partido Popular y la patronal navarra: no vamos a ceder en nuestro empeño. La semana pasada en el Parlamento únicamente 19 de los 50 parlamentarios y parlamentarias votaron en contra de nuestra reivindicación. Y eso indica que hay un camino por recorrer”, ha apuntado.

De cara a ese recorrido, ha valorado “muy importante” la respuesta a la convocatoria de huelga general. “Son miles y miles de trabajadores y trabajadoras en Navarra los que han dicho ‘sí’ a nuestra reivindicación, y creemos que esta huelga general va a ser el impulso decisivo para conseguir que Navarra tenga un salario mínimo de 1.500 euros”, ha comentado.

En términos similares se ha expresado Imanol Karrera, que ha destacado que la huelga “ha tenido una gran influencia” en Navarra y “es una demostración de fuerza de los trabajadores y trabajadoras navarros”. “Hace un año despreciaron y excluyeron nuestra propuesta, la ignoraron, pero hoy el debate está abierto en las calles, en los centros de trabajo y también en las principales instituciones navarras. Por eso hay convocada una mesa de negociación el 25 de marzo donde están invitados CEN, UGT y Comisiones Obreras”, ha manifestado.

Según Karrera, “dos negativas nos dieron, y de cada una de esas dos negativas hemos salido más fortalecidos, más legitimados y con mayor razones”. “Por eso tienen que pensar muy bien qué van a hacer el próximo 25 de marzo. Si deciden, por casualidad, no acudir a negociar, les tenemos que decir que estamos preparados para la lucha”, ha reiterado.