La Comisión Europea está analizando en profundidad la propuesta de modificación del diseño de la marca azul de verificación de la red social X, presentada por la compañía de Elon Musk, con el objetivo de evitar la sanción de 120 millones de euros que Bruselas le impuso el pasado diciembre por el "diseño engañoso" de un distintivo que los usuarios interpretan como señal de autenticidad.
“Puedo confirmar que X ha presentados remedios en relación a la marca azul. La Comisión va ahora a analizar cuidadosamente los cambios propuestos”, ha señalado en rueda de prensa el portavoz comunitario de Soberanía Tecnológica, Thomas Regnier, quien ha advertido de que no ofrecerá más información porque la propuesta acaba de llegar a Bruselas.
El expediente se remonta a 2023, cuando el Ejecutivo comunitario abrió una investigación formal al considerar que el 'tick' azul transmitía a los usuarios de la plataforma una falsa sensación de autenticidad, pese a que su concesión es discrecional, lo que supondría un incumplimiento de las obligaciones fijadas en la Ley europea de Servicios Digitales (DSA, por sus siglas en inglés).
En diciembre de 2025, los servicios comunitarios determinaron que X había vulnerado efectivamente la DSA y le impusieron una multa de 120 millones de euros, que la empresa de Musk debe abonar, como fecha límite, el próximo lunes, 16 de marzo.
Aun así, Regnier ha precisado que “nadie gana con el pago de multas o sanciones periódicas” y ha destacado que la plataforma estadounidense se haya “tomado en serio” sus obligaciones con la normativa comunitaria tras varios meses de “contactos constructivos” con Bruselas.
“Nos ha presentado propuestas de solución”, ha reiterado el portavoz, subrayando después que “nunca ha sido el objetivo” de la Comisión recaudar sanciones, dado que no “beneficia” ni a la institución ni a la empresa, sino promover cambios que aseguren el cumplimiento de las reglas y la protección de los usuarios europeos.
“Evaluaremos ahora con atención la sustancia de lo que acabamos de recibir y, en base a ello, hablaremos con la compañía y comprobaremos con ellos si es suficiente o no”, ha añadido Regnier.
Sin entrar a precisar si la oferta de X bastará para que Bruselas congele los plazos de cobro de la sanción, el portavoz sí ha resaltado el “diálogo constructivo” mantenido entre las partes desde diciembre y ha recordado que la prioridad ha sido siempre solucionar las deficiencias detectadas, de modo que “si no son suficientes (los cambios), se puede esperar que la Comisión emprenda un diálogo constructivo con X”.