Nace en A Coruña el laboratorio de ideas de IA, la inteligencia humana y humanista

Constituido en Bergondo el laboratorio de ideas de IA, llamado a ser la “inteligencia de la inteligencia artificial” con una visión ética y humanista.

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Constituido el laboratorio de ideas de la IA MINISTERIO

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El nuevo laboratorio de ideas sobre inteligencia artificial (IA) quedó formalmente constituido este jueves en el Pazo de Mariñán, en Bergondo (A Coruña). Allí, este grupo de especialistas celebró su primera sesión de trabajo, con la presencia del catedrático Senén Barro —que encabeza el comité asesor— y del ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, entre otras autoridades.

En una comparecencia posterior ante los medios, Barro explicó que este órgano aspira a convertirse en la “inteligencia de la inteligencia artificial”, tal y como fue definida en la reunión previa, y subrayó que su objetivo es que se trate de una inteligencia “humana, pero humanista”.

La alcaldesa de Bergondo, Alejandra Pérez, expresó el “inmenso honor” que supone para el municipio acoger este acto en Mariñán, y situó como “gran desafío” de esta época decidir si “(la IA) se convierta en una nueva fortaleza o hacer que se convierta en una herramienta abierta y ética”.

El presidente de la Diputación, Valentín González Formoso, trasladó a los miembros del laboratorio que la ciudadanía está en sus “manos”, y afirmó que “escuchando al ministro” se queda “un poco más tranquilo como padre”, por la “preocupación que tiene el Gobierno en un asunto que puede condicionar o está condicionando absolutamente” la vida de las personas.

En esta línea, dijo sentirse “profundamente orgulloso” de una España que “lidera” en Europa “asuntos tan relevantes en un momento tan crítico, de tantas dudas desde el punto de vista de la humanidad”, aludiendo tanto a los conflictos bélicos como a la IA.

“Hooligan de Senén Barro” y la regulación de la IA

González Formoso se definió como “hooligan” únicamente de dos figuras, “de Bruce Springsteen y de Senén Barro”, y alertó de que la inteligencia artificial “no puede estar en manos de un chalado como Elon Musk, o de un rarito como Zuckerberg”, ni tampoco en manos de Bezos. “Tiene que estar en manos de los países que se preocupan por una regulación que nos permita dormir tranquilos mínimamente”, remarcó.

El “Bruce Sprinter” de Feijóo y el papel de España

Tomó después la palabra el ministro Óscar López, que ironizó al decirse “encantado de estar con el nuevo Bruce Springsteen” y añadió: “Bruce Sprinter”, aludiendo al fallo de pronunciación del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo.

López destacó diversos informes que colocan a España en posiciones de cabeza en materia de inteligencia artificial, especialmente en lo relativo a su regulación, y reivindicó la aprobación de una carta de derechos digitales, la creación de un observatorio y de la Aesia, la agencia estatal de supervisión con sede en A Coruña.

También recordó que España fue “impulsora” en la Unión Europea “del primer reglamento sobre IA que ahora algunos quieren dilatar y diluir”.

“Estamos haciendo muchas cosas y tenemos que seguir haciéndolo, es una batalla muy importante”, defendió, tras enumerar otros hitos. En cuanto a la colaboración público-privada, aseguró que se está “trabajando de la base a la cima”, con iniciativas como el plan de minería “asociada” a la localización de tierras raras.

“Vamos a ser punteros, vanguardia, vocación de este gobierno y del presidente en la regulación y que no provoque un retroceso civilizatorio”, concluyó.

Un gobierno “tecnorrealista” y los riesgos de la IA

López insistió en que este “no es un gobierno tecnopesimista, pero tampoco tecnooptimista sin más”. “Somos tecnorrealistas”, afirmó, antes de anunciar que del 22 al 24 de abril Madrid será sede de la primera reunión mundial sobre regulación de la IA con expertos internacionales.

Por su parte, Senén Barro advirtió de que “la IA es con seguridad la tecnología después del lenguaje que está llamada a ser más transformadora”, y de que solo existe “una oportunidad de hacerlo bien”. “Si nos equivocamos, no sé si será irreversible del todo, pero pagaremos un precio que nadie estaría dispuesto a pagar”, alertó.

A su entender, el Ejecutivo “lo entiende y no quiere pagar ese precio”, de ahí su “complicidad absoluta con esa apuesta del Gobierno”. Recalcó que “es importante tener independencia, soberanía tecnológica, pero entender que no vale de nada si no está asentada en principios éticos regulatorios sociales previos, de generación de riqueza pero mejor distribución de riqueza”.

Al reclamar “añadir ciertas reglas, certidumbres, regulación, guías”, Barro comparó este papel con el de un faro: “eso es lo que hace un faro: alumbra y marca el camino”, y sostuvo que “las empresas quieren eso”. Además, señaló la desinformación como “el reto más grande”.

Posteriormente, la directora de la Cátedra Inditex UDC de IA, Verónica Bolón, subrayó la importancia de la “sostenibilidad” y la necesidad de impulsar una “IA verde”.

Cuatro ejes de trabajo y protección de los menores

Por el momento, el laboratorio ha fijado cuatro líneas principales de actuación: la desinformación, mujer e IA —en las que ya se ha comenzado a avanzar este jueves—, el impacto en el empleo y la protección de los menores.

Barro señaló que los menores “son probablemente el colectivo más vulnerable y el que más hay que proteger, desde la educación”, un asunto al que también aludió más tarde el ministro, mencionando encuentros entre ministerios y con las grandes plataformas de contenidos.

En este contexto, López valoró tener “en la mesa” la ley sobre las redes para menores de 16, y consideró que “ha cambiado mucho el discurso en Europa” y que “cada vez más países se suman”, al entender que se trata de un proceso “imparable”.

Preguntado por la sede de la Aesia, el ministro se remitió a la “apuesta por la descentralización”.

Además, Óscar López aludió a iniciativas frente a la “burbuja especulativa” en torno a los centros de datos y diferenció el rol de instalaciones como el centro de supercomputación de Santiago —que había visitado horas antes— y “otros” centros cuyo fin desconoce, “si están destinados a que los niños y los no-niños estén en un 'scroll' infinito viendo videos de gatitos”.