Naturgy ha reiterado que ninguna de sus instalaciones tuvo la más mínima implicación en el apagón del 28 de abril de 2025 y ha subrayado que será necesario aguardar "muchísimo tiempo" hasta que la Justicia adopte un pronunciamiento firme sobre los responsables del suceso, después de que todos los informes elaborados hasta la fecha hayan evitado señalar culpables concretos.
Durante el turno de preguntas de la Junta General, varios accionistas interpelaron a la dirección por el denominado cero eléctrico. El secretario general y del consejo de la energética, Manuel García Cobaleda, sostuvo que ninguna de las plantas de Naturgy, tanto de generación convencional como renovable, se desconectó por incidencias internas, sino que salieron de la red por factores externos, principalmente por sobrevoltaje.
García Cobaleda insistió en que habrá que esperar "muchísimo tiempo", previsiblemente hasta que el Tribunal Supremo emita una resolución definitiva, una vez que el caso haya pasado por diferentes instancias judiciales, para esclarecer de forma concluyente el origen del apagón.
En esta línea, admitió que el cauce judicial será el único capaz de arrojar luz sobre lo ocurrido, después de que ninguno de los informes publicados, en especial los difundidos la pasada semana por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) y por el panel de expertos europeos de la Red Europea de Gestores de Redes de Transporte de Electricidad (Entso-E), hayan entrado a analizar las causas, limitándose a formular recomendaciones de futuro.
No obstante, añadió que la primera y "más importante" recomendación del "ladrillo de las 440 páginas" elaborado por el panel europeo es que en España "haya un seguimiento de tensión en tiempo real" por parte de Red Eléctrica, una funcionalidad de supervisión que el operador no tenía desplegada el pasado 28 de abril.
Al respecto, destacó que Naturgy es en estos momentos la compañía más avanzada en este ámbito, ya que de los 10.000 megavatios (MW) que contaban con seguimiento de tensión en tiempo real a cierre de marzo, más de la mitad, 5.800 MW, corresponden a instalaciones de la propia energética.