Naturgy se desprende de proyectos solares y de baterías en EE.UU. por la creciente incertidumbre regulatoria

Naturgy vende nueve proyectos solares y de baterías en EE.UU. y acelera la desinversión de activos renovables en Chile por la elevada incertidumbre regulatoria.

3 minutos

Edificio de la sede de Naturgy, en Madrid (España) Marta Fernández Jara - Europa Press

Publicado

3 minutos

Naturgy ha cerrado la venta de una cartera compuesta por nueve proyectos en fase de desarrollo de energía fotovoltaica y de almacenamiento con baterías en Estados Unidos, según detalla en su informe anual de 2025. En el documento, la energética advierte de un contexto de incertidumbre regulatoria tras la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, con “un giro en la política energética nacional orientada a la protección de la generación convencional y la relajación en los compromisos del país en la lucha contra el cambio climático”.

Estos desarrollos formaban parte de un paquete de 11 proyectos que, al cierre de 2025, figuraban como “Activos no corrientes mantenidos para la venta”. Tras la desinversión de esos nueve activos en febrero, únicamente permanecen en proceso de venta los dos proyectos restantes.

La entrada de Naturgy en el mercado estadounidense se produjo en 2021, cuando adquirió Hamel Renewables, una compañía de renovables especializada en energía solar y soluciones de almacenamiento.

Al término del último ejercicio, el grupo contaba en operación con dos plantas solares: 7V Solar Ranch, con una potencia instalada de 302 megavatios (MW), y Grimes, con 262 MW. Además, prevé la entrada en operación del parque Mark Center, que dispondrá de una capacidad de 124,5 MW.

En su memoria anual, Naturgy subraya que la llegada de la nueva administración al Gobierno de Estados Unidos en enero de 2025 ha traído consigo, en la primera parte del año, “importantes novedades legislativas, orientadas a la protección de la industria manufacturera local y a una relajación de los compromisos del país en la lucha contra el cambio climático”.

Ante este nuevo escenario, la compañía ha revisado el efecto de estas medidas sobre los proyectos en construcción y en desarrollo. En el caso concreto de Mark Center, “no se estima un impacto material, salvo costes adicionales derivados de componentes no adquiridos a proveedores locales”.

Para contener esos sobrecostes, Naturgy explica que ha organizado las compras de equipos en función de las ventanas de exención arancelaria disponibles. “De forma paralela, también se ha aprobado un programa para la venta de los proyectos de la cartera de desarrollo”, precisa la compañía.

La energética advierte, además, de que en Estados Unidos el marco regulatorio “continúa mostrando un elevado nivel de incertidumbre, condicionado por la introducción de nuevos aranceles y las restricciones a proveedores no locales, factores que afectan especialmente a los proyectos en fase de desarrollo”.

Como parte de su estrategia de gestión y rotación de activos, en 2025 Naturgy llevó a cabo un análisis detallado de la cartera, que se tradujo en el reconocimiento de deterioros en algunos proyectos por problemas de interconexión y en la tramitación de permisos. De forma simultánea, se revirtieron deterioros anteriores gracias a una mejora en las previsiones de precios.

Desinversión en renovables de Chile

En paralelo, el grupo ha clasificado como activos mantenidos para la venta las sociedades chilenas Ibereólica Cabo Leones II, propietaria del parque eólico Cabo Leones, y GPG Solar Chile 2017, que opera la planta solar San Pedro, ambas integradas en el segmento de Generación Renovable Latinoamérica.

Los dos activos se sitúan en el norte de Chile y corresponden a instalaciones renovables en operación, junto con sus respectivos contratos de venta de energía y las estructuras de financiación asociadas.

Naturgy señala que estos proyectos han afrontado “dificultades relevantes para atender sus compromisos financieros con los flujos generados por la actividad ordinaria”.

En particular, atribuye estos problemas a factores estructurales del sistema eléctrico chileno, como los déficits de capacidad en las redes de transmisión y la distinta composición del ‘mix’ de generación entre los nodos en los que el grupo inyecta la energía y aquellos en los que tiene firmados sus contratos de suministro con las distribuidoras.

Esta situación ha mermado la rentabilidad de ambos parques y ha llevado a la compañía a optar por su desinversión, poniendo en marcha un proceso estructurado de negociación con potenciales compradores.

Junto a estos activos en Chile, Naturgy alcanzó en octubre un acuerdo para vender las sociedades Inca de Varas I e Inca de Varas II, vinculadas a la construcción de dos plantas fotovoltaicas con capacidad de almacenamiento asociada mediante baterías en el norte del país, en la región de Atacama. La operación está sujeta al cumplimiento de las correspondientes condiciones suspensivas para su cierre definitivo.