Nippon Steel lanzará bonos convertibles por 2.994 millones para respaldar la compra de US Steel

Nippon Steel emitirá bonos convertibles por 2.994 millones para refinanciar el préstamo de la compra de US Steel y cumplir las exigencias de Washington.

1 minuto

Rollos de acero en una fábrica. GONVARRI STEEL SERVICES

Publicado

1 minuto

La siderúrgica japonesa Nippon Steel tiene previsto colocar bonos convertibles por un importe de 550.000 millones de yenes (2.994 millones de euros) con el objetivo de respaldar la devolución del préstamo que utilizó para financiar la adquisición de US Steel, operación que se completó en junio del año pasado.

De acuerdo con un documento registrado ante el regulador, la compañía planea distribuir la mayoría de estos títulos en Europa y Asia, excluyendo Estados Unidos. La emisión se dividirá en dos tramos: la mitad de los bonos tendrá vencimiento en 2029 y el resto expirará en 2031.

Nippon Steel acudirá a los mercados de capitales antes de que venza en junio el préstamo puente de 2 billones de yenes (10.888 millones de euros), contratado para cerrar la compra de su competidora estadounidense por 14.400 millones de dólares (12.233 millones de euros).

En el marco del pacto alcanzado con el Gobierno de Estados Unidos, que mostró fuertes reticencias a aprobar la transacción tanto bajo el mandato de Joe Biden como bajo el de Donald Trump, la empresa japonesa asumió el compromiso de acometer inversiones adicionales en US Steel por 11.000 millones de dólares (9.344 millones de euros) hasta 2028.

El acuerdo incluye, además, que la mayoría de los integrantes del consejo de administración y el consejero delegado sean ciudadanos estadounidenses y que el suministro al mercado de Estados Unidos se realice con acero producido dentro del propio país. Asimismo, aceptó otorgar “autonomía comercial” a US Steel para definir sus estrategias de compras y aprovisionamiento.

Por último, para asegurarse el respaldo de Trump, Nippon Steel accedió a conceder a la Casa Blanca una “acción de oro”, que permitirá al Ejecutivo designar a un consejero independiente en el máximo órgano de gobierno. Si la compañía quisiera reducir activos, modificar la razón social o trasladar empleos, deberá contar con la aprobación previa de Washington.