Nokia cerró el ejercicio 2025 con un beneficio neto atribuido de 651 millones de euros, lo que supone una caída del 49% frente al resultado logrado un año antes por el fabricante finlandés de equipos de telecomunicaciones y redes, según comunicó este jueves la multinacional.
En el conjunto del año, las ventas netas de Nokia alcanzaron 19.889 millones de euros, un 3% más que en 2024. Dentro de esta cifra, los ingresos del área de infraestructuras repuntaron un 23%, hasta 7.986 millones de euros, mientras que la división de redes móviles redujo su facturación un 4% interanual, hasta 7.806 millones.
En cuanto a otras líneas de negocio, los ingresos vinculados a la nube avanzaron un 1%, situándose en 2.606 millones de euros, al tiempo que la facturación de Nokia Technologies registró un descenso del 22% respecto al año anterior, hasta 1.501 millones.
Por zonas geográficas, las ventas netas en América ascendieron a 6.985 millones de euros, un 11% más que en el ejercicio previo. En Asia Pacífico, la cifra de negocio llegó a 4.639 millones, lo que representa un incremento anual del 2%. En cambio, en Europa, Oriente Próximo y África (EMEA) la facturación retrocedió un 2%, hasta 8.265 millones de euros.
Si se analiza solo el cuarto trimestre, el beneficio neto atribuido de Nokia disminuyó un 34%, hasta 542 millones de euros. En ese mismo periodo, entre octubre y diciembre de 2025, las ventas netas se situaron en 6.125 millones de euros, un 2,4% más en comparación interanual.
“Nuestro rendimiento del cuarto trimestre estuvo en línea con nuestras expectativas, lo que refleja una ejecución rigurosa en toda la empresa”, declaró Justin Hotard, presidente y consejero delegado de Nokia, destacando la sólida entrada de pedidos en redes ópticas por la demanda de clientes de IA y nube.
“Creemos que la IA es un cambio estructural a largo plazo que está expandiendo el rol de las redes a medida que la inteligencia se traslada de los centros de datos a los sistemas del mundo real”, defendió el ejecutivo, para quien la alianza entre Nokia y Nvidia, anunciada en el cuarto trimestre de 2025, ayuda a la finlandesa a posicionarse favorablemente para liderar esta transición.
“De cara a 2026, nos centramos en una ejecución disciplinada para capturar el crecimiento en IA y la nube, y aumentar la eficiencia, a la vez que construimos una cultura de alto rendimiento en todo el equipo de Nokia”, señaló para indicar que, en términos financieros, el objetivo de Nokia es alcanzar entre 2.000 y 2.500 millones de euros de beneficio operativo comparable en 2026.
Asimismo, destacó la fuerte demanda observada en el negocio de Infraestructura de Red a medida que Nokia amplía su presencia en IA y la nube, mientras que en Infraestructura Móvil aprecia un entorno de mercado estable, por lo que se centrará en la eficiencia y la mejora de la rentabilidad.