La entidad pública responsable del proyecto del túnel ferroviario entre Nueva York y Nueva Jersey, la Gateway Development Commission (GDC), ha decidido detener temporalmente la iniciativa después de que la Administración de Donald Trump haya bloqueado los fondos federales comprometidos para estas infraestructuras.
Dentro de este macroproyecto figura uno de los numerosos contratos adjudicados a empresas internacionales que están ejecutando actualmente dos filiales de ACS, Schiavone y Dragados. Su encargo consiste en levantar dos túneles gemelos de 1,6 kilómetros, con un presupuesto cercano a los 400 millones de euros. Otras compañías españolas, como FCC, continúan participando en diferentes concursos vinculados a este corredor ferroviario y aguardan la resolución de nuevas adjudicaciones.
El Ejecutivo federal ya había interrumpido los desembolsos en octubre del año pasado, pero ha sido ahora cuando el proyecto se ha quedado sin liquidez suficiente y se ha visto obligado a suspender las obras. La GDC alerta de que esta decisión repercutirá de forma directa en casi 1.000 trabajadores.
“Una pausa prolongada pondría en riesgo aproximadamente 11.000 empleos en la construcción en los proyectos actuales, así como los 95.000 empleos y 19.600 millones de dólares (16.600 millones de euros) en actividad económica que se prevé que genere la construcción en general”, añade.
Ante este escenario, la GDC, en la que están representados los estados de Nueva York y Nueva Jersey —ambos bajo gobiernos del Partido Demócrata— ha presentado una demanda contra el Gobierno federal de Estados Unidos, alegando que la Administración tiene la obligación contractual de aportar los fondos ya comprometidos.
Los principales medios de comunicación estadounidenses señalan que Trump habría tratado de llegar a un acuerdo con el senador demócrata por Nueva York, Chuck Schumer, ofreciendo desbloquear el dinero para el proyecto a cambio de que el aeropuerto de Washington Dulles y la estación Penn Station de Nueva York pasaran a llevar su nombre.