La gestora de activos estadounidense Nuveen ha comunicado la firma de un acuerdo para hacerse con el control de Schroders por unos 9.900 millones de libras esterlinas (10.370 millones de euros), en una operación respaldada por el consejo de administración de la firma británica que dará lugar a uno de los mayores grupos mundiales de gestión activa de activos, con casi 2,5 billones de dólares (2,1 billones de euros) bajo gestión.
De acuerdo con las condiciones del acuerdo, que pone punto final a más de dos siglos de trayectoria independiente de la entidad del Reino Unido, fundada en 1804, cada accionista de Schroders tendrá derecho a una contraprestación en efectivo de 5,90 libras esterlinas por título en el momento del cierre, lo que equivale a unos 9.500 millones de libras esterlinas (10.910 millones de euros).
Adicionalmente, los accionistas de Schroders podrán cobrar y conservar dividendos de hasta 22 peniques por acción antes de completarse la transacción. Sumando este importe a la contraprestación en metálico, el valor del capital social emitido y comprometido de Schroders asciende a 9.900 millones de libras esterlinas.
La oferta en efectivo de 5,90 libras por acción incorpora una prima del 29% sobre el precio de cierre de los títulos de Schroders en la jornada anterior. En la sesión de este jueves, las acciones de la gestora británica se disparan un 28,67%.
El nuevo grupo resultante operará con una escala y unas capacidades relevantes en los principales centros financieros del planeta, con presencia en más de 40 mercados y una plantilla superior a 3.100 profesionales.
“En un panorama competitivo donde la escala puede generar beneficios, vemos en Nuveen un socio que comparte nuestros valores, respeta la cultura que hemos construido y creará oportunidades emocionantes para nuestros clientes y empleados”, afirmó Richard Oldfield, consejero delegado del Grupo Schroders.
Está previsto que, al menos durante los 12 meses posteriores al cierre de la operación, Schroders siga funcionando como entidad independiente dentro del perímetro de Nuveen y continúe dirigida por Richard Oldfield como consejero delegado, quien rendirá cuentas a William Huffman, máximo ejecutivo de Nuveen.
En reconocimiento al papel de Schroders como institución financiera de referencia, con un largo historial y una marca consolidada, Nuveen planea que Londres se convierta en la sede del grupo fuera de Estados Unidos y en su mayor oficina a nivel internacional.
La adquisición ha recibido el visto bueno por unanimidad de los consejos de administración de Nuveen y Schroders, y el órgano de gobierno de la compañía británica recomienda también por unanimidad a sus accionistas que respalden la operación.
La finalización de la transacción se prevé para el cuarto trimestre de 2026, condicionada al cumplimiento de determinados requisitos, entre ellos la aprobación de los accionistas de Schroders y el visto bueno de los reguladores y autoridades de competencia correspondientes.
“Esta transacción busca generar nuevas oportunidades de crecimiento para inversores patrimoniales e institucionales de todo el mundo, otorgando a nuestra plataforma líder y diferenciada de inversión pública-privada una presencia global más amplia”, defendió William Huffman, consejero delegado de Nuveen.