Nvidia ha concluido su último ejercicio fiscal con un beneficio neto de 120.067 millones de dólares (101.921 millones de euros), lo que representa un aumento del 64,8% frente al resultado registrado en el ejercicio anterior, según ha comunicado la propia multinacional.
La facturación del gigante estadounidense de microprocesadores avanzados alcanzó en todo el año un máximo histórico de 215.938 millones de dólares (183.303 millones de euros), un 65,5% más que en el ejercicio precedente.
En el cuarto trimestre, Nvidia logró un beneficio neto de 42.960 millones de dólares (36.467 millones de euros), lo que supone un repunte del 94,5% respecto al mismo periodo del año anterior. En esos tres meses, la cifra de negocio trimestral avanzó un 73,2%, hasta un nuevo récord de 68.127 millones de dólares (57.831 millones de euros).
"La adopción empresarial de agentes se está disparando. Nuestros clientes se apresuran a invertir en computación de IA: las fábricas que impulsan la revolución industrial de la IA y su crecimiento futuro", ha señalado Jensen Huang, fundador y consejero delegado de Nvidia.
Para el primer trimestre del nuevo ejercicio, la compañía prevé que sus ingresos se sitúen en torno a 78.000 millones de dólares (66.212 millones de euros), con una posible variación al alza o a la baja del 2%, y sin contemplar en esta previsión los ingresos procedentes de computación para centros de datos en China.
Asimismo, la empresa estima que su margen bruto alcance el 74,9%, con una oscilación de 50 puntos básicos en uno u otro sentido, e incorporando un impacto del 0,1% derivado de los gastos de compensación basada en acciones.
En paralelo, Nvidia calcula que sus gastos operativos rondarán los 7.700 millones de dólares (6.536 millones de euros), de los que 1.900 millones de dólares (1.613 millones de euros) corresponderán a costes vinculados a la compensación basada en acciones.