La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha presentado una denuncia ante la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) al entender que, en la última semana, numerosas gasolineras han aplicado incrementos desmesurados en el precio de los carburantes, sin respaldo en los costes reales del sector y coincidiendo con la escalada del conflicto bélico internacional iniciada el pasado 28 de febrero.
Según sus estimaciones, en apenas siete días la gasolina se ha encarecido 12,5 céntimos por litro, lo que equivale a un 8,4%, mientras que el diésel ha repuntado 24,1 céntimos por litro, un 16,6%.
En el caso del gasóleo, OCU detalla que la subida media entre el lunes y el domingo fue de 27 céntimos por litro, con picos de hasta 37 céntimos en cadenas de bajo coste como Ballenoil, Gas Express, Easy Gas o Petroprix, mientras que en la gasolina los incrementos se situaron en torno a los 14 céntimos de media.
La organización destaca igualmente que las estaciones de servicio ligadas a supermercados registraron alzas especialmente acusadas, mientras que las grandes enseñas aplicaron incrementos algo más contenidos, aunque también considerados injustificados.
Aun habiéndose producido en un periodo muy breve, estas subidas se mantienen y sitúan a España entre los países de la Eurozona donde más se han encarecido los carburantes, según la organización.
Con datos del Boletín Petrolero de la Unión Europea, entre el 2 y el 9 de marzo España fue el tercer país del euro donde más aumentó el precio de la gasolina 95, mientras que el diésel continúa por encima de la media comunitaria. Para la asociación, esta rápida escalada no se ajusta al coste real del combustible vendido, ya que procede de petróleo comprado antes del estallido del conflicto.
OCU advierte de que el traslado casi inmediato de las tensiones internacionales a los precios finales en España refleja el conocido “efecto cohete y pluma”, por el que los carburantes suben muy rápido cuando se encarece la cotización internacional, pero no bajan con la misma intensidad cuando esta desciende.
COMPORTAMIENTO “COORDINADO O CONSCIENTEMENTE PARALELO”
Aunque el precio internacional del diésel ha llegado a aumentar cerca de un 54% en una semana, la organización interpreta que la intensidad y simultaneidad de las alzas en las estaciones de servicio evidencian un comportamiento “coordinado o conscientemente paralelo”.
Este tipo de conductas podría vulnerar la Ley de Defensa de la Competencia, que prohíbe los acuerdos o prácticas concertadas para la fijación de precios, así como el abuso de posición dominante mediante márgenes comerciales no equitativos, recuerda OCU.
En este contexto, la asociación subraya el carácter estratégico del mercado de carburantes y la necesidad de que funcione de forma plenamente competitiva para salvaguardar el bienestar de los hogares y la estabilidad económica del país.
La organización insiste en que el encarecimiento del combustible ejerce un fuerte efecto inflacionista sobre el transporte, la agricultura y los bienes de consumo generalizado, golpeando con mayor intensidad a los hogares más vulnerables.
PIDE INVESTIGACIÓN URGENTE Y REBAJA DEL IVA
Por este motivo, solicita a la CNMC que investigue con carácter urgente los hechos descritos, determine si se han producido prácticas contrarias a la competencia y, en su caso, imponga las sanciones correspondientes y adopte medidas que aseguren el restablecimiento de una competencia efectiva.
Además, OCU reclama al Gobierno una rebaja del IVA aplicado a los carburantes y a la energía, al considerar que la actual crisis no debe convertirse en una fuente adicional de recaudación fiscal. Mientras tanto, aconseja a los consumidores comparar precios y acudir a las estaciones con tarifas más bajas para amortiguar el impacto de estas subidas.