La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) calcula que el precio de los combustibles podría aumentar entre 8 y 10 céntimos por litro en las próximas semanas, siempre que el barril de Brent continúe moviéndose en el entorno de los 80 dólares en los que se negocia actualmente. Esta previsión se vincula al efecto del conflicto en Oriente Próximo tras la intervención militar de Estados Unidos e Israel en Irán.
En una nota, la organización de consumidores señala que el reciente repunte del precio del crudo Brent, que se sitúa ahora alrededor de los 82 dólares por barril, “aún no se ha trasladado de forma significativa a los precios de los carburantes en España”, pese a que “el encarecimiento del crudo suele trasladarse con bastante rapidez debido al conocido efecto 'pluma y cohete', el impacto final depende de la magnitud y estabilidad de la subida, así como de factores geopolíticos y financieros”.
Según explica, la experiencia del mercado muestra que la traslación del alza del Brent a los precios en los surtidores “puede variar entre varios días y varias semanas”, y que, en este escenario, considera “más probable un impacto gradual, cercano a dos semanas, siempre que el crudo se mantenga estable en los valores actuales”.
OCU precisa además que, hasta ahora, los precios medios de la gasolina y el diésel apenas han mostrado cambios, y que el encarecimiento observado en las últimas semanas responde sobre todo al aumento previo del Brent, que pasó de 65 a 70 dólares entre finales y comienzos de febrero, más que a la escalada reciente de tensión en Irán.