La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha reclamado a las compañías distribuidoras de electricidad que ingresen dentro del plazo legal las compensaciones automáticas por los fallos en la calidad del suministro registrados durante 2025, incluidas las derivadas del apagón eléctrico del pasado 28 de abril.
En una nota pública, la organización recordó que, cuando solo queda un mes para que expire el límite fijado por la normativa -31 de marzo de 2026-, todavía hay millones de hogares que no han recibido una compensación que la regulación establece que debe aplicarse de forma automática en la factura, sin que el consumidor tenga que solicitarla.
OCU remarcó además que estas compensaciones son “un derecho automático y obligatorio, independiente de otras indemnizaciones que puedan corresponder por el apagón del 28 de abril”, como posibles daños adicionales, cuantificables en averías de electrodomésticos o pérdidas de bienes, entre otros perjuicios.
Por ello, la organización instó a las distribuidoras eléctricas a que apliquen sin más demoras las compensaciones que siguen pendientes y “comuniquen con claridad” el concepto concreto por el que se practica ese descuento en la factura. Al mismo tiempo, pidió a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) y a las consejerías autonómicas con competencias sobre la actividad de distribución “que verifiquen el cumplimiento estricto de los plazos y obligaciones establecidos, garantizando la protección efectiva de los consumidores”.
Estas compensaciones se derivan de la obligación de las empresas distribuidoras de asegurar unos niveles mínimos de calidad en el suministro eléctrico, tal y como fija el Real Decreto 1955/2000. Cuando en una determinada zona se superan los límites anuales de cortes o de horas acumuladas sin luz, la distribuidora está obligada a resarcir al usuario mediante un descuento directo en su recibo de la luz.
Respecto a 2025, OCU incidió en que fue “especialmente crítico” por el apagón eléctrico que, incluso sin considerar otras interrupciones ocurridas durante el año, “ya generaría por sí mismo un derecho automático a una compensación para millones de hogares cuyo importe dependerá del total de horas sin luz, el número de interrupciones, la ubicación de la vivienda y el tipo de contrato”.
Como referencia, para una vivienda situada en zona urbana con una potencia contratada de 4,6 kilovatios (kW) que hubiera acumulado 11 horas sin suministro, la asociación calcula que debería recibir un abono cercano a 15 euros en su factura.
Transcurridos ya dos meses desde el arranque del trimestre en el que deberían aplicarse estos descuentos, OCU indicó que aún no tiene evidencia de que las distribuidoras hayan empezado a pagar estas cantidades. A su juicio, la falta, por ahora, de responsables claramente identificados del apagón “lejos de ser un impedimento para que los consumidores exijan esa compensación recogida en la normativa vigente, debe ser precisamente un argumento para recalcar ese derecho a que esas horas de interrupción sean incluidas en el cálculo”.