OHLA se ha marcado como meta volver a remunerar a sus accionistas con dividendos en 2027, lo que implicaría retomar el reparto de parte de las ganancias de la empresa tras nueve años sin hacerlo, una vez que la compañía considera despejadas las principales incertidumbres que pesaban sobre su futuro.
La cúpula de la constructora ha expuesto estos planes en una conferencia con analistas, en la que también ha detallado sus hitos clave para 2026. Entre ellos figuran superar los 4.100 millones de euros de facturación y alcanzar 215 millones de resultado bruto de explotación (Ebitda), junto con una contratación prevista de 4.400 millones de euros.
En el ejercicio 2025, la compañía registró unas ventas de 4.022 millones y un Ebitda de 208,1 millones de euros, cifras que incluyen su división de servicios ya discontinuada. El volumen de nuevos contratos ese año se elevó hasta los 4.763 millones de euros.
Aunque la meta oficial es retomar el dividendo en 2027, el consejero delegado, Tomás Ruiz, ha puntualizado que la prioridad del plan estratégico sigue siendo la reducción del endeudamiento, descartando expresamente cualquier reparto de dividendos en 2026.
En esta misma línea, el presidente de OHLA, Luis Amodio, ha subrayado el avance logrado al reducir la ratio entre deuda y Ebitda hasta solo 1,7 veces, frente a las 11 veces que registraba en 2020, tras amortizar más de 563 millones de euros de pasivo financiero.
“Con la mejor estructura financiera de los últimos años y con un gobierno corporativo reforzado y despejadas las principales incertidumbres, OHLA se encuentra en una condición óptima para abordar con ambición nuestro plan estratégico. Creemos firmemente que el potencial de esta compañía va mucho más allá de las circunstancias de cada momento y afrontamos el futuro con la firme determinación de que OHLA seguirá creciendo y haciendo crecer a todos los que forman parte de este gran proyecto”, ha añadido.
Situación de la deuda de Grupo Villar Mir
Al margen del calendario de dividendos, en el turno de preguntas con los analistas han surgido otros asuntos, como el tramo de deuda aún pendiente de cobro a Grupo Villar Mir. La compañía ha señalado que este importe ya está en fase de recuperación, si bien su cobro definitivo, previsto para los próximos meses, dependerá de los plazos de la justicia.
La dirección ha comunicado además que en febrero se ha formalizado una ampliación de su principal línea de avales en España, destacando que se ha renovado en condiciones “incluso más favorables” que las vigentes hasta ahora.
Por último, en relación con una filial industrial en Chile mencionada recientemente por la prensa local, la empresa ha aclarado que se trata de una sociedad de tamaño reducido que ya no desarrolla actividad y sobre la que se ha decidido proceder a su liquidación voluntaria, dentro de un proceso que la compañía ha calificado de “normal”.