Iberostar Hotels & Resorts, Circle Economy y ONU Turismo han dado a conocer esta semana el informe “Towards circular hospitality Transforming the tourism system”, un documento que analiza en profundidad los desafíos a los que se enfrenta la industria hotelera ante la creciente escasez de recursos, según han indicado en un comunicado.
El trabajo identifica diez grandes retos para el sector, entre los que sobresalen la carencia de infraestructuras de reciclaje adecuadas en numerosos destinos turísticos, distintas barreras de comportamiento y la falta de una visión común sobre la circularidad dentro de la hotelería.
Según las estimaciones recogidas en el informe, los alojamientos turísticos generan alrededor de 260 millones de toneladas de emisiones de CO2 al año, un volumen prácticamente equiparable a las emisiones anuales de todo el territorio francés.
El documento subraya que cerca del 70% de estas emisiones se originan en la producción, el transporte y la eliminación de los bienes y servicios de los que dependen los hoteles y que consumen los huéspedes, por lo que las decisiones de compra y de gestión operativa tienen capacidad para transformar cadenas de suministro completas.
Entre las soluciones planteadas, el estudio resalta que distintas estrategias de economía circular, como la logística inversa o dar prioridad a la reparación y a la reutilización frente al descarte, son “fundamentales” para disminuir el impacto ambiental del sector.
“La industria hotelera desempeña un papel fundamental en la cadena de valor del turismo e influye en la forma en que los destinos gestionan los recursos, reducen los residuos, miden el impacto, fortalecen las economías locales y responden a las crecientes presiones climáticas, medioambientales y de la cadena de suministro”, ha destacado la secretaria general de ONU Turismo.
El informe toma como referencia la experiencia de Iberostar para mostrar de qué manera se están encarando algunos de estos desafíos en la operativa diaria de los establecimientos.
El modelo de Iberostar para avanzar hacia la circularidad integra personas, datos e innovación. Con un propósito definido y el respaldo de la alta dirección, la compañía ha constituido equipos específicos centrados en las 3R, formados por más de 250 profesionales dedicados a la separación, medición y análisis de residuos.
Al mismo tiempo, la cadena hotelera emplea herramientas de IA en las cocinas de más de 60 hoteles con el fin de monitorizar y minimizar el desperdicio de alimentos. Asimismo, impulsa la incorporación de criterios de circularidad en las decisiones de compra, en el diseño de los hoteles y en la experiencia tanto de los huéspedes como del personal, además de en las operaciones cotidianas. En su conjunto, estas iniciativas han permitido reducir en más del 80% los residuos enviados a vertederos desde 2021.
“Hace cuatro años iniciamos un ambicioso proyecto para reducir los residuos que enviamos al vertedero e introducir la circularidad en nuestras operaciones. No se trataba de un proyecto aislado, sino de un cambio fundamental en la forma de gestionar nuestro negocio”, ha destacado la vicepresidenta de Grupo Iberostar, Gloria Fluxá.