Mes y medio después del desplome que puso fin a su rally histórico, el oro y la plata vuelven a sufrir fuertes caídas. La plata ha registrado este jueves descensos superiores al 10%, mientras que el oro llega a sufrir un correctivo del 5%, desinflando su cotización hasta los 4.500 dólares la onza, lejos de los 5.000 dólares alcanzados a primera hora de ayer.
Por su parte, la plata cae hasta los 67 dólares la onza, frente a los 80 dólares que tocó recientemente. Estas caídas recuerdan a los inversores el desplome histórico de finales de enero, cuando el oro y la plata cortaron bruscamente su rally con descensos de más del 10% y 30%, respectivamente.
Presión del dólar y la Fed
El actual rally del dólar ejerce una presión bajista adicional sobre los metales preciosos, tradicionalmente considerados activos refugio y antidólar. Desde el inicio de la guerra en Irán, el índice dólar se ha revalorizado más de un 2,5%, reforzando la fuerza de la divisa estadounidense frente a otras monedas.
Además, la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) ha ajustado sus expectativas sobre los tipos de interés, y los mercados anticipan que 2026 podría cerrar sin rebajas de tasas, debido a la presión inflacionista derivada del aumento del petróleo. Tasas de interés más altas reducen el atractivo del oro frente a alternativas defensivas que sí generan rendimiento, como la deuda soberana.
Magnitud de la corrección
La intensidad de las subidas acumuladas en los últimos meses amplía el margen de corrección de ambos metales. Solo en 2025, el oro subió un 64% y la plata un 144%, por lo que las caídas actuales representan un ajuste importante: el oro cotiza un 18% por debajo de sus máximos históricos y la plata un 45% desde sus picos de finales de enero.