El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, ha avisado de que Europa debe “abrir los ojos” ante el nuevo escenario geopolítico y reforzar con decisión su autonomía tecnológica y digital.
“Europa tiene que abrir los ojos, tiene que espabilar, tiene que reforzar su soberanía tecnológica también, su soberanía digital”, ha subrayado este viernes López durante unas jornadas de 'elDiario.es', al tiempo que ha defendido un “modelo europeo” para la inteligencia artificial (IA).
El responsable de Transformación Digital ha puesto en valor las inversiones que se están desplegando en España en el sector de los chips y los semiconductores a través de la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT), conocida como la “SEPI Digital”, con iniciativas como la fábrica de diseño y producción Sparc, en Vigo, o la sala blanca de Imec, en Málaga.
“Estamos invirtiendo en toda la capa, desde la base. Hemos aprobado en el Consejo de Ministros una hoja de ruta de soberanía digital que empieza incluso desde las materias primas”, ha explicado.
En esta línea, López ha indicado que el nuevo plan de minería aprobado por el Gobierno se orienta hacia las denominadas “tierras raras”, especialmente en la frontera entre España y Portugal, por su importancia estratégica para la transformación digital.
“La tecnología es poder” y la apuesta española por la transformación
Además, el ministro ha incidido en la relevancia de afianzar esta soberanía tecnológica en el actual contexto internacional. “La tecnología es poder”, ha afirmado, remarcando la necesidad de que Europa cuente con su propia constelación de satélites, una nube soberana y capacidad propia de fabricación de chips y semiconductores. “Es clave, pero no solo para España, sino para Europa”, ha concluido.
López ha reivindicado que España mantiene una “apuesta de país” por la transformación digital y energética, lo que, según ha recalcado, explica en parte el dinamismo actual de la economía y la llegada de inversiones internacionales.
“España aprovechó los fondos europeos tradicionales para renovar nuestras infraestructuras físicas: transporte, puertos, aeropuertos, autovías, líneas de ferrocarril. Por eso hoy España tiene las mejores infraestructuras”, ha señalado el ministro, que ha añadido que el mismo planteamiento se está aplicando ahora a la infraestructura digital.
El titular de Transformación Digital considera que el avance del país “no es casualidad” y que el Ejecutivo de Pedro Sánchez “tuvo claro” que debía transformar España “en una doble clave: digital y energética”, especialmente tras la pandemia y la guerra de Ucrania.
“Hoy España tiene la energía más barata, la mejor conectividad del mundo y atrae inversiones que no estarían viniendo si no fuera porque hay una energía barata y las mejores infraestructuras físicas y digitales”, ha afirmado.
El ministro también ha recordado las decisiones tomadas durante la pandemia, como la protección de 3,5 millones de empleos y la orientación de los fondos europeos hacia la transformación digital y energética. “Eso es lo que hoy nos hace más competitivos”, ha aseverado.
Falta de inversión privada y brecha con Estados Unidos
“El problema de la competitividad europea se llama inversión privada”
El ministro para la Transformación Digital ha sostenido que el progreso tecnológico en Europa se está impulsando fundamentalmente con recursos públicos, en contraste con el modelo estadounidense, apoyado en la inversión privada y el capital riesgo.
“Vamos a hablar claro, vamos a ver los números. El desarrollo tecnológico de Estados Unidos ha sido con fondos de capital riesgo, una cultura norteamericana muy vinculada al riesgo, y la tecnología tiene mucho riesgo porque puedes invertir en una y salir otra”, ha explicado el ministro, que ha añadido que en Europa “no ha habido esa cultura de inversión en riesgo”.
López ha apuntado que, además de esa diferencia en la cultura inversora, Europa padece “un problema de mercado único”, ya que las compañías estadounidenses “de salida tienen acceso a más de 300 millones de habitantes”, mientras que en Europa las herramientas tecnológicas “nacen como francesas, alemanas o españolas” antes de poder escalar a nivel comunitario.
“El problema de la competitividad europea se llama inversión privada”, ha sostenido.
El ministro ha reclamado a quienes abogan por la desregulación y el neoliberalismo “que miren los números” y admitan que en Europa “están siendo los poderes públicos los que están supliendo esa falta de inversión privada”.
“Están siendo los fondos europeos de recuperación, la Comisión Europea y el Gobierno de España los que están invirtiendo y arriesgando para que esas tecnologías se desarrollen”, ha concluido.