Los países de la Agencia Internacional de Energía acuerdan liberar 400 millones de barriles de petróleo

El objetivo es contener el alza del crudo tras el cierre del estrecho de Ormuz y el impacto de la guerra en Oriente Próximo sobre el suministro energético mundial

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La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha acordado liberar 400 millones de barriles de petróleo de las reservas estratégicas de sus países miembros para frenar la subida de los precios del crudo provocada por la guerra en Oriente Próximo. La medida constituye la mayor liberación coordinada de reservas de la historia del organismo.

La decisión llega después de que el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo, quedara prácticamente paralizado por el conflicto, provocando la pérdida diaria de cerca de una quinta parte del petróleo que consume el planeta y disparando las previsiones de escasez.

España, Japón y Alemania anuncian liberaciones de reservas

Varios países ya han confirmado su participación en el plan coordinado de la AIE. En España, la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, anunció que el país aportará el equivalente a 12 días de sus reservas estratégicas.

Por su parte, la primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, ha indicado que su Gobierno está dispuesto a liberar reservas privadas equivalentes a 15 días de consumo y hasta un mes de reservas estatales, lo que podría suponer alrededor de 80 millones de barriles.

En Alemania, las autoridades también han confirmado que cuentan con 19,5 millones de barriles preparados para ser liberados, mientras que Estados Unidos aún no ha concretado la cantidad que aportará. El secretario del Interior estadounidense, Doug Burgum, señaló que este tipo de situaciones son precisamente el motivo por el que se mantienen reservas estratégicas.

Un plan para estabilizar los mercados energéticos

El plan de la AIE contempla inyectar petróleo en el mercado durante al menos dos meses con el objetivo de compensar parte de la interrupción del suministro y reducir la volatilidad de los precios.

La magnitud de la intervención supera ampliamente el precedente más reciente. En 2022, tras la invasión rusa de Ucrania en 2022, los países de la agencia liberaron 182 millones de barriles en dos fases.

Desde su creación en 1974, el organismo solo ha recurrido a una liberación coordinada de reservas en cinco ocasiones, entre ellas durante la Guerra del Golfo de 1991, tras los Huracanes Katrina y Rita de 2005, durante la crisis libia de 2011 y en dos momentos distintos en 2022.

El estrecho de Ormuz, clave para el comercio mundial de petróleo

La crisis actual está directamente vinculada al cierre del estrecho de Ormuz, una vía marítima que conecta el Golfo Pérsico con los mercados energéticos internacionales.

Por esta ruta transitan habitualmente unos 20 millones de barriles diarios de petróleo y derivados, lo que la convierte en una de las arterias energéticas más importantes del planeta.

Los ataques a petroleros, el aumento del riesgo para la navegación y la retirada de coberturas por parte de las aseguradoras han reducido drásticamente el tráfico marítimo en la zona, dejando millones de barriles bloqueados en buques que no pueden cruzar el estrecho.

Impacto inmediato en los precios del petróleo

El aumento de la tensión ha tenido un impacto directo en los mercados energéticos. Desde el inicio del conflicto, el precio del crudo llegó a dispararse un 40%, acercándose a los 100 dólares por barril.

Actualmente, el petróleo Brent, referencia en Europa, cotiza en torno a los 92 dólares por barril, aunque los combustibles refinados siguen registrando fuertes subidas.

Los analistas advierten de que el encarecimiento del petróleo podría trasladarse a la inflación y afectar al crecimiento económico, ya que el cierre del estrecho de Ormuz no solo afecta al crudo, sino también a combustibles utilizados por el transporte, la industria y la aviación.

Reservas estratégicas para afrontar crisis energéticas

La Agencia Internacional de la Energía fue creada en 1974 tras el embargo petrolero impuesto por varios países árabes a las economías occidentales. Desde entonces, uno de sus principales instrumentos es el sistema de reservas estratégicas de petróleo.

Los países miembros están obligados a mantener reservas equivalentes al menos a 90 días de importaciones netas de crudo, almacenadas en depósitos públicos o en existencias obligatorias de la industria.

En conjunto, los miembros de la AIE cuentan con alrededor de 1.200 millones de barriles en reservas públicas de emergencia, lo que permite compensar temporalmente interrupciones importantes del suministro mientras se reorganizan las rutas comerciales.