La guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán está generando una alerta energética mundial que ya afecta a países de todo el mundo. El cierre efectivo del estrecho de Ormuz, por donde circulaba aproximadamente el 20% del petróleo mundial, ha provocado que los precios del crudo superen los 100 dólares por barril, con picos de hasta 119 dólares.
En este contexto, la Comisión Europea ha remitido este martes una carta a los Ventisiete proponiendo un decálogo de medidas voluntarias ante lo que ha calificado como una "larga perturbación" de los mercados energéticos.
Bruselas sugiere reducir la velocidad máxima en autopistas al menos 10 km/h y promover el teletrabajo siempre que sea posible.
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Bruselas propone bajar la velocidad en autopistas y potenciar el teletrabajo para “ahorrar combustible”
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La fuerte dependencia de Europa del combustible importado se traduce en una gran exposición al impacto del conflicto en los precios mundiales, con el gas disparado más de un 70 % desde el inicio de la guerra. En este sentido, la Unión Internacional de Transportes por Carretera (IRU) ha pedido a Bruselas actuar con rapidez, advirtiendo que la interrupción de gasóleo afectaría a cadenas logísticas, entregas y comercio.
Por el momento, el impacto de la guerra se está sintiendo especialmente en Asia, donde casi el 90 % del petróleo y gas que atraviesa el estrecho de Ormuz tiene como destino esta región. Es en los países de este continente donde los distintos gobiernos más se han apresurado a implantar medidas de ahorro de combustible.
Filipinas declara la emergencia energética
Así, el presidente filipino, Ferdinand Marcos Jr, ha declarado un estado de "emergencia energética nacional" por un año, ante la escasez crítica de combustible y el aumento del precio del gas.
La medida autoriza al Departamento de Energía a actuar contra la especulación, realizar pagos anticipados para asegurar contratos de combustible y coordinar subsidios en transporte público. La nación cuenta con solo 45 días de suministro de combustible y se plantea adquirir 1 millón de barriles adicionales.
Además, el gobierno otorga ayudas económicas a trabajadores de transporte público y mototaxis para enfrentar el alza de precios y promueve el uso de centrales termoeléctricas de carbón para mantener los costos de electricidad bajo control.
India reanuda las importaciones rusas
India, fuertemente dependiente del Gas Licuado de Petróleo del Golfo, ha visto cómo las importaciones se redujeron a la mitad en marzo. La industria cerámica en Gujarat ha detenido operaciones por falta de gas, afectando a 400.000 trabajadores.
En Mumbai, alrededor de un 20% de hoteles y restaurantes operan de manera limitada y los ciudadanos hacen largas colas para obtener cilindros de gas. Para garantizar el suministro de combustible, India ha reanudado la compra de petróleo ruso tras haber suspendido las importaciones procedentes de su antiguo aliado a raíz de las sanciones estadounidenses contra los mayores productores de petróleo de Moscú.
Vietnam estudia recortar impuestos e incentiva el teletrabajo
En Vietnam, el Gobierno ha instado a las empresas que permitan a sus empleados trabajar desde casa para reducir la necesidad de transporte. Asimismo, estudia eliminar algunos impuestos sobre gasolina y diésel hasta mediados de abril, logrando una reducción del 20% en el precio del combustible.
Pese a ello, la población y las industrias enfrentan costos más altos. En Dong Nai, las fábricas de exportación de especias y frutos secos ven un incremento de 60% en costos operativos, mientras en Hanoi los comercios deben trasladar los costos adicionales a los clientes.
Tailandia promueve el ahorro energético
Por su parte, el gobierno de Tailandia ha pedido a la población ajustar el aire acondicionado a 25–26 °C, trabajar desde casa y usar transporte público. Algunos trabajadores en medios de comunicación han dado ejemplo quitándose los trajes en señal de ahorro energético.
El primer ministro Anutin Charnvirakul ya ha anunciado un acuerdo con Irán para permitir el paso de sus petroleros por el estrecho de Ormuz, pero ha instado a seguir ahorrando combustible.
Sri Lanka establece el miércoles como festivo
Y para hacer efectivo ese ahorro energético, Sri Lanka ha declarado el miércoles como festivo para la mayoría de trabajadores y estudiantes, implementando también un sistema de racionamiento: los automovilistas tienen un límite semanal de repostaje y el transporte público recibe prioridad en combustible.
Corea del Sur lanza una campaña de ahorro
En Corea del Sur, el gobierno ha promovido el ahorro energético doméstico: duchas más cortas, uso de electrodomésticos solo en fines de semana y control del consumo de plástico. A pesar de la preocupación por posibles subidas de precios, la vida diaria apenas ha cambiado, aunque hay una latente preocupación sobre la escalada de costos.
Pakistán y Bangladesh cierran fábricas y escuelas
Pakistán ha pedido a la población reducir viajes y ha decidido cerrar escuelas por dos semanas, aumentar el precio del combustible de alta octanaje en 60% e introducir un gravamen que generará 9.000 millones de rupias al mes.
La liga de cricket del país se juega a puertas cerradas, afectando la vida social y cultural.
Y en Bangladesh, se ha implementado racionamiento de electricidad y vacaciones anticipadas durante el Ramadán para reducir la presión sobre las fábricas textiles, que dependen en gran parte de la energía importada.
Egipto limita horarios y fomenta teletrabajo
Egipto ha decretado cierre de comercios y centros comerciales a las 21.00 horas, apagado de vallas publicitarias e iluminación pública, y evalúa trabajo desde casa uno o dos días a la semana.
Y con solo 21 días de combustible en reservas, Kenia experimenta racionamiento en áreas rurales, y los suministros se están agotando rápidamente.
China frena aumento de precios de combustible
Por su parte, China trata de recortar las subidas de precios de combustible que se habían planeado después de que los precios en gasolineras subieran un 20% desde el inicio del conflicto.
El gobierno busca mitigar el impacto en los hogares y negocios, garantizando que la población pueda afrontar la situación sin que los aumentos de precios se traduzcan en una presión excesiva sobre la economía interna.