La compañía energética argentina Pampa Energía cerró 2025 con un beneficio neto atribuido de 377 millones de dólares (325 millones de euros), lo que representa una caída del 40% en comparación con el ejercicio precedente.
En paralelo, la facturación de la empresa avanzó un 6%, hasta alcanzar los 1.998 millones de dólares (1.724 millones de euros), mientras que el resultado bruto de explotación (Ebitda) ajustado se elevó a 1.009 millones de dólares (871 millones de euros), un 7% más, de acuerdo con el informe anual de cuentas de 2025.
Durante el cuarto trimestre, el beneficio neto atribuido se situó en 161 millones de dólares (138 millones de euros), un 51% superior al anotado en el mismo periodo de 2024, al tiempo que las ventas trimestrales se incrementaron un 16%, hasta los 507 millones de dólares (437 millones de euros).
Comportamiento por áreas de negocio
Por líneas de actividad, la división de petróleo y gas registró en el cuarto trimestre un aumento de las ventas del 52%, impulsado por una mayor producción de crudo en el bloque de Rincón de Aranda y por el incremento de las entregas de gas a Chile. A su vez, los ingresos procedentes de la generación eléctrica avanzaron un 24%, mientras que la actividad petroquímica redujo sus ventas un 7%.
Las reservas probadas de Pampa Energía totalizaron 296 millones de barriles de petróleo equivalente (MBOE) al cierre de 2025, lo que supone un incremento del 28% frente al año anterior.
Este crecimiento obedece, principalmente, a una mayor cuantificación de reservas “shale” en el yacimiento de hidrocarburos Vaca Muerta, respaldada por el aumento de la actividad de perforación y la puesta en marcha de nuevos pozos en Rincón de Aranda (+352%) y en Sierra Chata (+41%).