Los máximos responsables de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, y de CEIM, Miguel Garrido, han coincidido este miércoles en censurar lo que perciben como una postura “hostil” del Gobierno español hacia el tejido empresarial.
En un acto celebrado en la capital, el presidente de la Confederación Empresarial de Madrid-CEOE ha lamentado que “en estos momentos, los empresarios estamos sufriendo, y está a la vista, ataques permanentes que dificultan mucho nuestra función. Estamos padeciendo un Gobierno enormemente intervencionista y hostil en muchos casos”.
Garrido ha subrayado que “me parece algo absolutamente inédito, yo no he visto nunca” en un país occidental que el propio Ejecutivo “criminalizara los beneficios empresariales y trabajara para que sus empresas ganaran menos”, una situación que le resulta especialmente llamativa.
Ha insistido en que “yo creo que todo responsable político de cualquier lugar del mundo occidental lo que quiere es que las empresas de su país, cumpliendo con las normativas, las regulaciones, por supuesto con la competencia, ganen cuanto más dinero mejor, porque eso será bueno para el conjunto de la sociedad”. Sin embargo, considera que las compañías están “padeciendo una enorme dificultad”, sometidas a una presión fiscal que las “asfixian” y a cargas sociales “entre las más altas de Europa”, además de una “sobrerregulación” que “dificulta muchísimo” su labor y de una normativa laboral con “más rigidez y menos flexibilidad”, justo lo contrario de lo que “necesitan las empresas para competir”.
En su intervención, ha querido reconocer el papel de Sánchez Llibre y ha afirmado que “todos los empresarios de España estamos en deuda con Josep” por su “labor impagable”, coordinada con la CEOE, para “contener muchos de esos ataques, muchas de esas iniciativas que, en el caso de haber visto la luz, supondrían la desaparición de decenas de miles de pequeñas y medianas empresas en España”. Estas declaraciones se han producido en un encuentro organizado por Fundación Conexus Madrid - Comunitat Valenciana, con presencia de Europa Press.
En el mismo foro, el presidente de Foment y vicepresidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) ha cargado contra “la actitud hostil del actual Gobierno del Partido Socialista”.
El dirigente de la patronal catalana ha repartido la “culpa” con Sumar, socio del PSOE en una coalición gubernamental que ha descrito como “de extrema izquierda o de centro izquierda muy radical” y a la que reprocha impulsar propuestas que “van siempre en contra” de la competitividad de las compañías y de los propios empresarios.
Según ha alertado, “van en la dirección de que en muchísimas ocasiones, en caso de prosperar, probablemente esto equivaldría a la desaparición de muchísimas empresas pequeñas y medianas y de muchísimos trabajadores autónomos”.
El absentismo, principal desafío para la empresa
Josep Sánchez Llibre ha abordado también el fenómeno del absentismo laboral, al que ha definido como “quizás el problema más importante” al que se enfrentan los empresarios españoles para preservar su competitividad y rentabilidad, y lo ha situado como su “principal reto”.
Aunque ha precisado que no es una cuestión atribuible únicamente a los trabajadores, ha avisado de que está alcanzando niveles “relevantes” y repercute “negativamente” en el desempeño de la economía, por lo que reclama actuaciones “urgentes” para reducirlo.
Desde Foment calculan que el absentismo supone un coste de 37.000 millones de euros al año en España y que 1,6 millones de personas no acuden a su puesto de trabajo en el país. Ante este escenario, la organización pide una “reflexión profunda” conjunta de empresarios, sindicatos y administraciones públicas.
El líder patronal ha fijado posición igualmente sobre varios asuntos de actualidad, como la conveniencia de mantener los flujos de inmigración, la propuesta del Ministerio de Trabajo para “democratizar” las empresas, la falta de vivienda y distintas medidas laborales.
España precisa 1,5 millones de inmigrantes en una década
En materia migratoria, Sánchez Llibre ha reclamado un gran acuerdo de Estado entre todas las fuerzas políticas que contribuya a reforzar la productividad y la competitividad de la economía española, al considerar que en los próximos diez años será necesario incorporar un millón y medio más de inmigrantes para poder “suplir la productividad y la competitividad” del país.
“Tenemos un 'gap' que necesariamente debemos cubrir a través de la inmigración”, ha señalado, para remarcar a continuación que “los empresarios necesitamos de la inmigración como el agua que bebemos cada día o como el aire que respiramos”.
En cuanto al acceso a la vivienda, ha asegurado que existe una “falta real de vivienda asequible” en Cataluña y ha responsabilizado a las administraciones públicas como “únicos responsables” de esta situación, al introducir políticas sobre liberalización de suelo o límites al alquiler y, a su juicio, culpar de forma injusta a los promotores.
Rechazo a la 'democratización' empresarial y apuesta por el eje Madrid-Cataluña-Comunidad Valenciana
El presidente de Foment ha cuestionado igualmente varias medidas recientes del Ejecutivo, como el control de precios de determinados servicios en situaciones de emergencia, la implantación de la jornada de 37,5 horas semanales, la iniciativa del Ministerio de Trabajo para “democratizar” las empresas (“vamos a intentar parar” esta propuesta) y el registro de jornada, que les “preocupa muchísimo” y por el que se plantean “ir a los tribunales”.
Para concluir, Sánchez Llibre ha defendido intensificar la cooperación económica en el “triángulo de oro entre Madrid, Cataluña y la Comunidad Valenciana” como motor de crecimiento y competitividad para el conjunto del país.
Ha recordado que estas tres autonomías concentran casi la mitad del PIB y de las exportaciones nacionales, con el 47,7% y el 48,8%, respectivamente, y ha remarcado que “estamos condenados a entendernos”.