El ministro de Energía y Minas de Perú, Luis Bravo, ha rechazado que exista un proyecto para privatizar la petrolera estatal Petroperú y ha subrayado que la prioridad del Ejecutivo del presidente en funciones, José Jerú, es “reorganizar la casa”.
“Es ordenar la casa a fin de que esta pueda continuar la operación que debe de tener siempre como empresa del Estado del que todos deberíamos sentirnos orgullosos”, afirmó en una entrevista concedida al medio local ‘RPP TV’ tras la publicación, en la noche del 31 de diciembre, de un decreto de urgencia.
Bravo detalló que el directorio de la compañía tendrá que emprender una reestructuración interna, ya que actualmente dispone de 36 gerencias, con el objetivo de optimizar su gestión. De acuerdo con el decreto de urgencia, la propuesta de nueva estructura organizacional deberá presentarse en un plazo máximo de 30 días desde la difusión oficial del texto.
Según el responsable de Energía, esta medida busca impedir que Petroperú entre en una situación de insolvencia sin recurrir a nuevos rescates públicos, una alternativa a la que Jerú se ha mostrado contrario desde el inicio porque “era hacer más de lo mismo”.
El decreto de urgencia abre la puerta a la participación de capital privado en determinados bloques patrimoniales de la petrolera, entre ellos activos considerados estratégicos como la Nueva Refinería de Talara.
Un día después de la publicación del decreto, la ministra de Economía, Denisse Miralles, matizó que esta opción “no significa perder el control estatal” ya que se está “buscando eficiencia, no privatización”.
El documento también contempla una partida de 240 millones de soles (60,8 millones de euros) destinada a financiar despidos de personal en el marco del proceso de reestructuración previsto.