Pilatus, firma española de mochilas y accesorios 'premium', encara 2026 con la meta de ampliar su presencia en mercados internacionales y prevé cerrar el ejercicio con una facturación de 2 millones de euros, según ha comunicado la compañía.
La marca, creada en 2017 por Rodrigo Bernárdez y Alejandro Crespo con capital completamente nacional, funciona con un modelo mixto que integra venta directa al consumidor (B2C), distribución en tiendas físicas y un canal B2B en fuerte crecimiento. Este último se ha convertido en uno de los pilares de su expansión gracias a acuerdos con compañías como Redbull, Visa, Sony o Walt Disney y con grandes eventos como los Juegos Olímpicos.
Actualmente, Pilatus está presente en 120 puntos de venta repartidos por Europa, con actividad en países como Francia, Países Bajos o Grecia. Entre sus prioridades figura consolidar su red de 'retail' en el continente, desembarcar al menos en tres nuevos mercados internacionales durante este año y poner en marcha una ronda de financiación con socios estratégicos.
En paralelo, la empresa planea reforzar su estructura interna mediante la incorporación de profesionales especializados y la creación de un 'board' estratégico que acompañe y supervise esta fase de escalado.
Su catálogo incluye mochilas, fundas de portátil, bolsas de gimnasio, maletas, 'tote bags', botellas y pequeños accesorios, con un posicionamiento en el segmento medio-alto accesible. Las mochilas, especialmente modelos como la Urban o la Explore, constituyen el 'core' del negocio. “Quisimos construir una marca sólida, duradera y con identidad que no responde a una moda, sino a dar respuesta a una forma de vivir que cada vez comparten más personas”, ha explicado Rodrigo Bernárdez.
Por su lado, Alejandro Crespo insiste en que uno de los objetivos principales de Pilatus es afianzarse como marca de referencia en su categoría. “En este contexto, el objetivo es claro: encontrar el equilibrio óptimo entre precio, calidad y funcionalidad, desarrollando productos que no solo cumplan una función, sino que la gente realmente quiera llevar en su día a día. Productos que aporten valor real y que formen parte del estilo de vida del usuario”, ha subrayado.