Pimco alerta de riesgo de estanflación si se prolonga la guerra en Oriente Próximo

Pimco advierte de que un conflicto prolongado en Oriente Próximo podría derivar en estanflación, elevando la inflación y frenando el crecimiento global.

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Pimco prevé un escenario de estanflación de prolongarse el conflicto en Oriente Próximo. Sobhan Farajvan / Zuma Press / ContactoPhoto

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El conflicto en Oriente Próximo está generando una grave perturbación en el suministro energético a escala global y, en caso de alargarse, "probablemente provocará estanflación", es decir, "impulsará la inflación al tiempo que lastrará el crecimiento".

Esta es una de las principales conclusiones del último análisis de la gestora Pimco, al que ha tenido acceso Europa Press y que ha sido elaborado por la economista Tiffany Wilding y el responsable de estrategias de inversión en renta fija global, Andrew Balls.

En el documento, los expertos señalan como principales vías de contagio el encarecimiento de la energía y los alimentos, las disrupciones en las cadenas de suministro y en los flujos comerciales, el endurecimiento de las condiciones financieras y el deterioro de la confianza de empresas y consumidores.

Aunque el recorte en la oferta de petróleo ejerce una presión alcista sobre los precios en todas las economías, el impacto sobre la actividad no será homogéneo. Pimco subraya que Europa, Reino Unido y Japón, por su condición de importadores de energía, "se enfrentan a mayores riesgos de desaceleración del crecimiento", mientras que Canadá y Australia "deberían beneficiarse" al ser exportadores netos.

"El aumento de los precios de la energía tiene un efecto estanflacionista para los importadores netos de petróleo, ya que supone una transferencia de ingresos al extranjero a través de unas importaciones energéticas más caras, al tiempo que reduce la renta real --ajustada a la inflación-- de los hogares y los beneficios reales de las empresas, y un efecto expansionista para los exportadores netos de petróleo", explican los autores.

Además del menor bombeo de crudo, el estudio advierte de que la pérdida de confianza y el empeoramiento de las condiciones financieras también "lastrarán el crecimiento", dado que los mercados "han reaccionado endureciendo las condiciones financieras globales".

SIN SUBIDAS DE TIPOS DE INTERÉS

En un entorno en el que repuntan las presiones sobre los precios mientras se enfría la actividad, Pimco considera "poco probable" que los bancos centrales opten por nuevas alzas de los tipos de interés, en contraste con lo que descuentan algunos inversores.

"Los riesgos de recesión han aumentado, mientras que los elevados niveles de deuda soberana limitan el margen de maniobra para las respuestas fiscales, lo que significa que las perturbaciones podrían repercutir de forma más directa en los hogares vulnerables, las pequeñas empresas y los mercados crediticios", recoge el informe.

La firma recuerda que la posición de partida de las economías es "muy diferente" a la de 2022, cuando el inicio de la invasión de Ucrania por parte de Rusia disparó los precios energéticos y llevó a los bancos centrales a subir los tipos de forma agresiva.

En este nuevo escenario, añade, la política fiscal ya se ha tornado restrictiva en muchas zonas, ya que el elevado volumen de deuda pública tras la pandemia obliga a contener el gasto.

Como consecuencia, "es mucho más probable que las economías se adapten al impacto actual mediante una reducción de los ingresos reales, ajustes salariales nominales más moderados y mayores riesgos de recesión".