El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha situado este lunes la dimensión geopolítica entre los factores decisivos para el porvenir del sector agroalimentario español y ha remarcado que “los acuerdos comerciales de la Unión Europea (UE) con países terceros son un instrumento para dar estabilidad y permiten diversificar las exportaciones”.
El titular de Agricultura ha incidido en que “España tiene una fuerte vocación exportadora de productos agroalimentarios, es el cuarto país de la Unión Europea y el séptimo del mundo que más vende al exterior, por un valor de 77.600 millones de euros entre diciembre de 2024 y noviembre de 2025 --último dato disponible-- y un saldo positivo de 18.100 millones de euros”.
En este contexto, ha recalcado que “no exportamos lo que no consumimos, la exportación es una parte fundamental de nuestra producción” y ha añadido que “en apenas diez años, el valor de las exportaciones españolas de alimentos y bebidas ha crecido un 80%”.
Durante un desayuno informativo organizado por “Diario Córdoba” en la capital cordobesa, Planas ha puesto el foco en “la importancia estratégica de diversificar y ampliar mercados y los nuevos acuerdos alcanzados por la UE que van a entrar con Mercosur, India e Indonesia, en la actual coyuntura geopolítica mundial marcada por la política proteccionista arancelaria de Estados Unidos”.
En su intervención, el ministro ha ofrecido datos que respaldan el lema del encuentro, “España, potencia agroalimentaria”, como que la renta agraria, 41.200 millones de euros en 2025 --según la primera estimación-- es “la más alta de Europa, en un año en el que se alcanzó un máximo histórico de producción, con un valor de 75.600 millones de euros”.
Planas ha añadido que “la actividad del sector primario y la industria agroalimentaria suman más de 1,3 millones de ocupados y hay más de 28.000 industrias, de las que casi 3.200 son cooperativas”. Sobre la pesca, ha resaltado que “España dispone de una flota de 8.430 buques y es la primera productora europea en acuicultura”.
El papel de la Unión Europea y la PAC
El ministro ha subrayado “la importancia determinante que ha tenido la pertenencia a la Unión Europea --este año se cumplen 40 años desde la entrada de España en la entonces Comunidad Económica Europea-- y en particular la Política Agraria Común (PAC) en posibilitar esta gran transformación del sector agroalimentario español”.
En este sentido, ha indicado que “la prioridad número uno por encima de cualquier otra índole es la negociación de la PAC para el período 2027-2034”, destacando “lo positivo que es que España mantenga una posición común acordada entre el Gobierno, las 17 comunidades autónomas, las cuatro organizaciones profesionales representativas que forman el Consejo Agrario y Cooperativas Agro-alimentarias”.
Planas ha concretado “tres aspectos esenciales de esta posición española: que la PAC mantenga su carácter de política europea diferenciada, con personalidad propia; que disponga al menos de los mismos fondos que en el actual período, y que no se abra la puerta a la cofinanciación nacional de las ayudas”.
Retos: clima, innovación y relevo generacional
Además de las cuestiones geopolíticas y de comercio, el ministro ha destacado “otros tres bloques claves para el futuro del sector agroalimentario: el cambio climático, la innovación y digitalización y el relevo generacional”, al que ha calificado como “el reto de los retos”.
Para afrontar el calentamiento global, ha insistido en “la importancia del regadío sostenible, porque de este modelo de producción se obtienen las tres cuartas partes de la producción vegetal, y la necesidad de unos sistemas eficaces, que utilicen fuentes alternativas de agua --no convencionales, depuradas y desaladas--, sistemas digitalizados para aprovechar mejor los recursos y con fuentes alternativas que supongan un ahorro energético”.
Al hilo de ello, ha recordado que “el Gobierno está inmerso en la mayor inversión de la historia en modernización de regadíos, con más de 2.500 millones de euros hasta 2027”.
Igualmente, ha remarcado “la importancia de las nuevas técnicas de edición genómicas, que España impulsó durante su Presidencia de turno de la UE en el segundo semestre de 2023 y sobre la que ya hay un acuerdo de propuesta de Reglamento”. Según ha explicado, “estas técnicas permitirán, entre otras ventajas, el uso de semillas adaptadas a las nuevas condiciones climáticas de temperaturas, sequías prolongadas”.