El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha definido como “acuerdo histórico” la decisión adoptada este viernes por los Veintisiete que da luz verde a la firma del tratado de libre comercio entre la Unión Europea y Mercosur, bloque integrado por Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay.
“Un acuerdo histórico. 270 millones de personas que hablan español y portugués”, ha señalado Planas en su cuenta en la red social X, en unas declaraciones recogidas por Europa Press.
Los Estados miembro han respaldado este viernes la firma del acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Mercosur mediante una decisión por mayoría cualificada que se formalizará en las próximas horas a través de un procedimiento escrito, según indicaron a Europa Press fuentes comunitarias.
El apoyo de los Veintisiete, pese a la oposición de países como Francia y Hungría, se ha materializado en una reunión de embajadores en Bruselas, celebrada después de que en la misma sesión se diera primero el visto bueno definitivo a las salvaguardas acordadas en diciembre para reforzar la protección del sector agroalimentario europeo.
Tras la conclusión del procedimiento escrito, se oficializará el mandato que permitirá a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, acompañada por el presidente del Consejo Europeo, António Costa, firmar el acuerdo de asociación y el tratado de libre comercio con los socios del Cono Sur.
La rúbrica de los textos permitirá que la parte comercial entre en vigor de forma inmediata y provisional, a la espera de que se complete el proceso de ratificación en ambas regiones, que incluye el visto bueno del Parlamento Europeo —que podrá aprobar o rechazar el acuerdo, pero no modificarlo— y de los parlamentos nacionales.
La firma del pacto llega más de un año después de que se anunciara el cierre de las negociaciones entre la Comisión Europea —que actúa en nombre de los 27 en materia comercial— y los países de Mercosur en diciembre de 2024, y tras un primer intento fallido el pasado diciembre, cuando el presidente francés, Emmanuel Macron, y la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, bloquearon el acto para reclamar más apoyos al sector agrario.
SALVAGUARDAS AGRÍCOLAS
El giro de Italia, que este viernes ha pasado a respaldar la firma, ha sido clave para desbloquear la luz verde a un acuerdo que las dos partes han estado negociando durante veinte años.
Para llegar a este punto, los embajadores han debido aprobar antes de forma formal las salvaguardas destinadas a reforzar la protección del campo europeo ante posibles distorsiones graves derivadas de la apertura del mercado del Mercosur en sectores como las aves de corral, la carne de vacuno, los huevos, los cítricos y el azúcar.
El nuevo marco fija umbrales concretos a partir de los cuales la Comisión Europea podrá iniciar investigaciones —y, posteriormente, activar medidas específicas— si se constata un impacto severo en productos agrícolas sensibles europeos. En diciembre, el Consejo y el Parlamento acordaron situar estos límites en un 8%, pero finalmente se han reducido al 5%, tal y como reclamaba de inicio la Eurocámara, para atender las exigencias de Italia.
Así, Bruselas intervendrá cuando las importaciones de productos sensibles aumenten de media un 5% y los precios caigan en la misma proporción en un periodo de tres años, en lugar del 10% que planteó inicialmente la Comisión. El acuerdo sobre las salvaguardas deberá ser aún ratificado formalmente por el pleno del Parlamento Europeo y por el Consejo para que pueda entrar en vigor.