Prosegur cerró 2025 con un beneficio neto consolidado de 119 millones de euros, lo que supone un incremento del 52,8% frente a 2024, según comunicó este viernes la compañía, que subrayó que logró superar todas las metas fijadas para el ejercicio.
La multinacional de seguridad alcanzó unas ventas globales de 4.930 millones de euros el pasado año, un 10% más que en 2024, aunque este avance se vio “parcialmente neutralizado por el impacto divisa, resultando en un aumento de las ventas del 0,5%”, tal y como ha señalado el grupo.
Por áreas geográficas, Prosegur aumentó su facturación en todas las zonas en las que opera, con la única excepción de Latinoamérica, donde los ingresos retrocedieron un 5%.
En el mercado europeo, la compañía obtuvo un crecimiento en euros cercano al 5%, mientras que en el resto de países donde está presente el avance fue de alrededor del 10,1%.
En cuanto a las distintas líneas de negocio, el crecimiento orgánico de Prosegur Cash se situó en 2025 en el 5,3%. La división de Security avanzó un 12%, hasta alcanzar en 2025 la cifra récord de 2.604 millones de euros de facturación, y el área de Alarms registró un incremento cercano al 29%.
El Ebita de Prosegur aumentó un 8,9% en 2025, hasta los 357 millones de euros, mientras que el flujo de caja operativa llegó a 301 millones de euros, lo que permitió una reducción de la deuda neta.
Además, el grupo ha planteado el pago de un dividendo de 90 millones de euros, que, en palabras de la empresa, refleja “la fortaleza de la generación de caja y el compromiso de la remuneración sostenible de sus accionistas”.