El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha defendido que todos los sensores automáticos encargados de detectar anomalías en la red ferroviaria “en ningún caso rebasaron el nivel de alarma” en el tramo de Adamuz (Córdoba). Al mismo tiempo, ha exhibido la documentación y certificados que, según ha indicado, acreditan que la renovación de la línea Madrid-Andalucía superó todos los controles de calidad exigidos.
En una rueda de prensa convocada para dar explicaciones sobre el accidente del pasado domingo, en la que ha estado acompañado por el secretario de Estado del Ministerio, José Antonio Santano, y el presidente de Adif, Pedro Marco de la Peña, Puente ha indicado que, a la vista de “todos los datos recabados hasta el momento”, una de las conclusiones preliminares es que “quizá hay que hacer otro tipo de controles”. Ha insistido en que los sistemas de prevención no registraron ninguna anomalía de entidad suficiente y que todo lo que era objeto de certificación fue debidamente certificado.
El titular de Transportes ha detallado que se han revisado los equipos que monitorizan las anomalías de los trenes que circularon previamente por ese tramo, sin que en ningún momento se llegaran a superar los umbrales de alerta establecidos para adoptar medidas adicionales.
En particular, ha precisado que un tren que pasó el domingo a las 17.40 horas, alrededor de dos horas antes del siniestro, generó una señal de protuberancia en los sistemas de detección, pero “que ni de lejos llegó a activar el nivel de alerta amarillo”.
“Esto avisa de que algo puede pasar, pero no de suficiente entidad como para producir una aceleración que supere los niveles amarillo o rojo de alarma”, ha explicado el ministro.
Posteriormente, a las 18.01 horas, esa misma protuberancia alcanzó un tamaño algo mayor, aunque todavía muy por debajo del umbral amarillo, y a las 19.09 horas otro tren volvió a elevar la gráfica de detección de anomalías. “Algo había en la vía evolucionando, pero queda por determinar si eso es coincidente o no con el punto donde supuestamente se ha producido el accidente o es en otro punto anterior o posterior”, ha señalado.
Obras de renovación y controles de calidad
En relación con los trabajos de renovación de la infraestructura, Puente ha concretado que el tramo Guadalmez-Córdoba, en el que se ubica Adamuz, se ejecutó mediante tres contratos. Uno, por 52,4 millones de euros, adjudicado a una UTE formada por Ferrovial, OHLA, FCC y Azvi para la mejora de estructuras; otro, a la misma UTE, por 26,9 millones para la renovación de desvíos; y un tercero destinado a la implantación del sistema ERTMS, aún en fase de ejecución.
“Las primeras dos obras finalizaron y con certificados y controles de calidad superados, incluyendo la inspección por ultrasonidos. Hay un informe de soldadura por soldadura, aceptado y firmado por el inspector homologado”, ha subrayado Puente, remarcando que la trazabilidad de las actuaciones está documentada.
El ministro también ha salido al paso de algunas informaciones que apuntaban a que los materiales utilizados eran “chinos”, aclarando que el carril instalado fue suministrado por la empresa española ArcelorMittal.
Respecto a las soldaduras, el presidente de Adif ha puntualizado que la firma contratada para verificar el control de calidad de la obra, la ingeniería española Ayesa, llevó a cabo una segunda comprobación sobre el 30% de las uniones. En concreto, 36 soldaduras fueron sometidas de nuevo a ensayo por dos equipos distintos, duplicando así la verificación de esos puntos.