El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha asegurado que el muro contra el que impactó el tren de la R4 de Rodalies en Gelida (Barcelona) se desplomó “al paso del tren” y ha adelantado que la Red de Carreteras del Estado se hará cargo de su reparación inmediata.
“La sensación que tenemos es que el muro en parte cae delante de la cabina del maquinista y en parte sobre ella. Es decir, realmente el muro cae al paso del tren, por tanto, el margen de maniobra que tenía el maquinista era nulo”, ha detallado en una rueda de prensa en la que ha ampliado la información sobre el siniestro del pasado domingo en Adamuz (Córdoba).
Ha añadido que, dentro de la “terrible mala suerte” de que el muro se viniera abajo justo en el momento en que circulaba un tren, el desenlace podría haber sido aún más grave si el convoy hubiera ido a la velocidad máxima autorizada en condiciones ordinarias.
“Si hubiéramos ido a la velocidad que permite la vía en circunstancias normales, de 140 km/h en ese tramo, las consecuencias aún hubieran sido todavía más trágicas. Así que dentro de la terrible mala suerte en la que llevamos metidos estos días, pues ayer, al menos algo, tuvimos una mínima fortuna”, ha subrayado Puente.
En relación con la reconstrucción del muro y las posibles implicaciones sobre la AP-7, el ministro ha precisado que el Ejecutivo central asumirá la “reparación inmediata de la infraestructura” y que, una vez ejecutadas las obras, se analizará y debatirá a quién corresponde la titularidad de cada uno de los elementos afectados.