El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha manifestado este jueves que sería “muy raro” que el tren Iryo fuera el origen del siniestro de Adamuz (Córdoba), al tratarse de un convoy “muy nuevo”. Ha añadido que, en caso de deberse a un problema en la infraestructura, tendría que haber sido “algo realmente crítico” que “no dio la cara prácticamente hasta el momento” del accidente.
En una entrevista en la cadena Cope, recogida por Europa Press, Puente ha rehusado asignar probabilidades a cada hipótesis —fallo del tren o de la vía— al considerar que, en este punto de la investigación, hacerlo sería “especular”.
Según ha indicado, “que sea el tren, desde luego, es muy raro, muy raro, porque hablamos de un tren muy nuevo, la tecnología de los trenes, los estándares de fabricación son de una precisión y de una calidad altísima, y me cuesta mucho creer que pueda ser el tren, cuando además es un tren (...) que estaba pasando los controles de mantenimiento escrupulosamente. Que sea la infraestructura, que sea la vía, es posible. Pero nos encontramos también ante un suceso muy extraño, porque esa vía está recién renovada, ha pasado la auscultación dinámica, geométrica, la visual y pasó otra revisión en enero. Es decir, si es algo en la infraestructura, tiene que ser algo realmente crítico que no ha dado la cara prácticamente hasta el momento del accidente”, ha explicado.
Ha recalcado que la línea superó todas las inspecciones previstas y que en el punto del descarrilamiento no se detectó ninguna anomalía, por lo que ha vuelto a descartar que el origen del siniestro de Adamuz, en el que han fallecido 43 personas hasta ahora, tenga que ver con ausencia de controles o con un mantenimiento deficiente de la vía.
“Si fuera un defecto en la infraestructura, si nos apoyamos en las marcas que se presenta el material rodante, es algo que surge de súbito y en minutos antes de que se produzca el descarrilamiento. Por tanto, es algo que no ha dado la cara en ningún momento, que no ha sido perceptible y que no ha podido ser observado en ninguna de las inspecciones que se ha realizado en la infraestructura”, ha subrayado.
El titular de Transportes ha señalado también que las muescas detectadas en el Iryo accidentado y en otros dos trenes que circularon con “un poquito de anterioridad” no se observan en composiciones que pasaron más temprano. “Es decir, esas muescas se detectan en los trenes que han pasado en torno a 45 minutos, una hora antes del accidente. Tiene que ser algo que ha sucedido en minutos y que en minutos se ha convertido en lo suficiente como para hacer descarrilar un tren, si es que es la vía”, ha abundado.
Respecto a la fiabilidad de las compañías encargadas tanto de la construcción como del mantenimiento de la red ferroviaria, Puente ha reiterado su respaldo, al afirmar que se trata de empresas “de la máxima solvencia” que operan no sólo en España, sino que son un “referente mundial”.
“Ahora mismo, cualquier país que quiere desarrollar un trazado ferroviario de alta velocidad cuenta con las empresas españolas. Por tanto, las empresas tienen todas las garantías”, ha insistido.