QatarEnergy, uno de los principales exportadores de gas natural licuado (GNL) a nivel mundial, ha comunicado a sus clientes la declaración de “fuerza mayor” para aquellos compradores que se han visto perjudicados después de que la compañía se viera obligada a detener la producción el pasado lunes, a raíz de los ataques sufridos por sus instalaciones en el marco de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán.
“Tras el anuncio de QatarEnergy de detener la producción de gas natural licuado (GNL) y productos asociados, QatarEnergy ha declarado fuerza mayor a sus compradores afectados”, ha anunciado la empresa, remarcando que sigue dando gran importancia a la relación con todas sus partes interesadas.
El lunes, la energética ya había comunicado la paralización de la producción de GNL y de los productos vinculados “debido a los ataques militares contra las instalaciones operativas de QatarEnergy en Ras Laffan y Mesaieed”.
Al día siguiente, la compañía decidió ampliar las medidas y procedió a frenar la producción de diversos productos derivados, entre ellos urea, polímeros, metanol, aluminio y otros materiales industriales.
La figura de la fuerza mayor (“force majeure”) hace referencia a una disposición legal que contempla situaciones excepcionales, imprevisibles e inevitables que imposibilitan el cumplimiento de los compromisos contractuales y, por tanto, libera a las partes de responsabilidad por dicho incumplimiento.