Redeia sostiene que REE no aumenta la inversión en redes porque no tiene permisos para hacerlo

Redeia insiste en que REE no invierte más en redes por falta de permisos y denuncia que los plazos administrativos frenan la transición energética.

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El consejero delegado de Redeia, Roberto García Merino Matias Chiofalo - Europa Press

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El consejero delegado de Redeia, Roberto García Merino, ha reiterado que Red Eléctrica de España (REE) no está destinando más recursos a nuevas redes porque “no tiene permisos para invertir más”.

Durante su intervención en el 23º Encuentro del sector energético organizado por IESE y Deloitte, García Merino subrayó que cualquier proyecto que ya dispone de autorización de construcción “está en ejecución ahora mismo”.

“No hay ningún tipo de restricción financiera, ni de carnet de suministros, ni de recursos propios destinados a la construcción, más que los problemas que nos encontramos en la tramitación. Y es un tema muy relevante”, apuntó, incidiendo en que las trabas administrativas son el principal condicionante.

En esta línea, reclamó que el debate sobre la capacidad de la red se base en “datos concretos” y remarcó que, con la configuración actual del sistema de transporte en España, “no hay que hacer una subestación más, no hay que hacer un kilómetro de circuito más”.

Recordó que el programa de inversiones de REE está ligado a la Planificación Nacional Energética, que calificó de “ordenada, organizada y planificada”, y recalcó que la misión prioritaria del operador del sistema es “desplegar esa planificación tan pronto como sea posible”.

En este contexto, puso de relieve que 2024 fue “el año récord de inversión de Red Eléctrica de España, con más de 1.500 millones de euros solo como TSO” y remarcó que el ritmo inversor no está condicionado por la financiación, sino por los tiempos administrativos.

Asimismo, detalló que una tramitación estándar de una línea eléctrica puede prolongarse “entre tres y seis años”, mientras que en el caso de infraestructuras de media o larga distancia los plazos pueden irse “de seis a doce años”. En contraste, indicó que “una subestación se ejecuta en un año y una línea larga en dos”, por lo que insistió en que “no es un problema de capacidad de ejecución”.

García Merino precisó además que en estos momentos hay permisos de acceso y conexión “de 130 gigavatios (GW) en generación y 20 GW en demanda”, un volumen equivalente “al parque de generación que ahora mismo se tiene en España”.

“A partir de ahí vendrá la nueva demanda”, añadió, defendiendo que la red existente puede asumir esos niveles sin necesidad de ampliaciones inmediatas.

El cuello de botella: los plazos de tramitación

El directivo coincidió con la Comisión Europea en que el gran cuello de botella se sitúa en los plazos administrativos, y no en la capacidad técnica ni en la disponibilidad de capital.

“El modelo para el despliegue ordenado de una planificación nacional es la mejor respuesta, y nuestro compromiso es absoluto”, afirmó, subrayando que “si no se hace más es porque se está peleando contra todo el proceso de tramitación, que evidentemente hay que respetar”.

Por otro lado, el consejero delegado de Redeia consideró que la Península Ibérica afronta “una oportunidad única” para encabezar la transición energética gracias a la posición ventajosa de las renovables respecto al resto del continente.

Señaló que la decisión de apostar hace años por un esquema basado en energías renovables “ordenado y sostenible” está “dando sus frutos”.

En este sentido, recordó que actualmente cerca del 70% de la capacidad instalada es renovable y que en 2025 el 55% de la demanda eléctrica se cubrió con este tipo de energías, lo que consolida el avance hacia un sistema más descarbonizado.

También destacó que la calidad de las infraestructuras y de la operación de la red ha hecho posible integrar el 97% de la energía renovable disponible. “Entonces, todos los pasos que se han ido dando te llevan a eso, a un desarrollo sostenible, a una ventaja competitiva clara”, afirmó.

En lo que respecta a precios, García Merino indicó que el coste medio de la electricidad en España el año pasado fue de 65 euros por megavatio hora (MWh), “uno de los más bajos de Europa”, frente a los cerca de 90 euros/MWh de Alemania, lo que, a su juicio, lanza una señal de competitividad a la industria sobre el sistema ibérico.

Finalmente, el máximo responsable de la matriz de Red Eléctrica de España (REE) recordó que existen permisos de acceso y conexión firmes para incorporar hasta 20.000 megavatios (MW) adicionales de nueva demanda a las redes de transporte y distribución, en un escenario en el que el pico de consumo invernal se sitúa en el entorno de 38.000-40.000 MW.