Renta 2026: los gastos del hogar que sí puedes desgravar

La mayoría de gastos del hogar no desgravan en la Renta: estas son las excepciones que sí permiten ahorrar dinero

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Los gastos del hogar que se pueden deducir en la Declaración de la Renta 2026 dependen mucho del perfil del contribuyente. Pixabay.

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La campaña de la Declaración de la Renta 2026 comienza mañana (8 de abril) con una realidad clara: la mayoría de los gastos habituales del hogar no desgravan para el contribuyente medio. Sin embargo, existen algunas excepciones que pueden suponer ahorros de cientos o incluso miles de euros, especialmente para autónomos o propietarios que alquilan vivienda.

Según un análisis de Selectra, la clave no está tanto en el gasto en sí, sino en quién lo paga, para qué se utiliza y cuál es la situación fiscal del contribuyente. Servicios habituales como la luz, internet, los seguros o los sistemas de seguridad pueden tener algún impacto fiscal en determinados casos.

Luz, gas, agua e internet: deducciones muy limitadas

Los suministros básicos del hogar representan uno de los gastos recurrentes más importantes, pero su deducción fiscal está muy restringida.

De acuerdo con Selectra, los autónomos que trabajan desde casa pueden deducir parte de estos gastos aplicando el 30% sobre el porcentaje de la vivienda destinado a la actividad económica. Esto reduce notablemente el importe final deducible.

En el caso de telefonía e internet, los trabajadores por cuenta propia también pueden aplicar esta fórmula si trabajan desde casa. Sin embargo, si disponen de un local u oficina exclusiva para su actividad, pueden deducir el 100% de los gastos, ya que se consideran necesarios para generar ingresos.

Para los propietarios que alquilan vivienda, la situación es diferente: si ellos pagan los suministros, pueden deducir el 100% del gasto.

Selectra pone algunos ejemplos:

  • Con un despacho que ocupa el 20% de la vivienda y una factura de 60 euros mensuales de internet y telefonía, la deducción sería de 3,6 euros al mes (unos 43 euros al año).
  • Con una factura de 200 euros mensuales, la deducción subiría a 12 euros al mes (unos 144 euros anuales).
  • Si los gastos de gas y agua son de 100 euros al mes, la deducción sería de 6 euros mensuales (unos 72 euros al año).
  • En cambio, un propietario que paga 1.200 euros anuales en suministros de una vivienda alquilada puede deducir el 100% del gasto, con un impacto fiscal de unos 300 euros al año.

Alarmas y sistemas de seguridad

Los sistemas de seguridad del hogar, como alarmas o cámaras, no generan deducciones para particulares en su vivienda habitual.

Según Selectra, sí existen dos situaciones en las que pueden deducirse:

  • Viviendas en alquiler, donde el propietario puede deducir tanto las cuotas mensuales como la inversión en equipos (esta última mediante amortización).
  • Autónomos que trabajan desde casa, que pueden deducir una parte proporcional si el sistema protege la zona de trabajo.

En locales comerciales o negocios, la deducción es total al considerarse un gasto necesario para la actividad.

Por ejemplo, un propietario que paga 40 euros al mes por una alarma en una vivienda alquilada puede deducir 480 euros al año, lo que supone un ahorro aproximado de 120 a 150 euros anuales.

Seguros: impacto fiscal reducido

Los seguros son uno de los gastos más habituales en los hogares, pero también uno de los que menos impacto tienen en la declaración de la renta, indican los expertos de Selectra.

Seguro de hogar

El seguro de hogar solo es deducible en determinadas situaciones. Por ejemplo, si está vinculado a una hipoteca firmada antes de 2013 y forma parte de las condiciones del préstamo desde el inicio.

También pueden deducirlo los propietarios que alquilan vivienda, al considerarse un gasto necesario para obtener rendimientos del capital inmobiliario.

Los autónomos que trabajan desde casa pueden deducir una parte proporcional según el espacio destinado a su actividad.

Un ejemplo: si la prima anual del seguro es de 300 euros y el 20% de la vivienda se utiliza para actividad profesional, la deducción sería de unos 18 euros al año.

Seguro de salud

El seguro de salud tampoco desgrava para la mayoría de particulares. Sin embargo, los autónomos pueden deducir hasta 500 euros por persona asegurada (o 1.500 euros en caso de discapacidad), incluyendo cónyuge e hijos.

Cuando es la empresa quien ofrece el seguro médico como parte del salario, la compañía puede deducir el 100% del coste y el trabajador no tributa por la póliza dentro de ciertos límites.

Un autónomo que paga 600 euros al año por su seguro médico puede deducirse hasta 500 euros, lo que supone un ahorro aproximado de 120 a 150 euros anuales, dependiendo del tramo fiscal.

Seguro de vida

El seguro de vida no desgrava de forma general, aunque puede hacerlo en situaciones concretas.

Por ejemplo, si está vinculado a una hipoteca firmada antes de 2013, puede incluirse dentro de la deducción por vivienda habitual. También puede tener ventajas fiscales si está ligado a productos de ahorro o inversión o si lo contratan autónomos como cobertura vinculada a su actividad profesional.

En algunos casos, el contribuyente puede deducir hasta el 15% de las cantidades vinculadas, dentro de los límites establecidos.

Seguro de coche

El seguro de coche no es deducible para particulares, pero los autónomos pueden incluirlo como gasto si el vehículo está vinculado a su actividad profesional.

Esto ocurre en perfiles como comerciales, repartidores o profesionales que necesitan el coche para trabajar. En estos casos, pueden deducir también otros gastos asociados, como combustible o mantenimiento.

Por ejemplo, un autónomo que paga 600 euros al año por su seguro de coche y utiliza el vehículo exclusivamente para trabajar puede deducir el 100% del gasto, con un ahorro aproximado de 150 a 200 euros al año, dependiendo del tipo impositivo.

Seguro de mascotas

El seguro de mascotas no ofrece deducción en el IRPF, salvo en casos muy específicos vinculados a actividades económicas, como animales utilizados en explotaciones o negocios.

Coche eléctrico: hasta 3.000 euros de deducción

Uno de los incentivos más relevantes de la declaración de la renta es la compra de vehículos eléctricos.

La deducción estatal permite recuperar el 15% del precio de compra, con un máximo de 3.000 euros, siempre que el vehículo sea nuevo y de uso particular.

Además, la instalación de puntos de recarga también permite aplicar esta deducción. Algunas comunidades autónomas, como la Comunidad Valenciana, añaden incentivos adicionales.

La compra de un coche eléctrico de 20.000 euros permite aplicar una deducción de hasta 3.000 euros en la declaración, destaca el informe del comparador.

Energía y reformas: las deducciones más altas

Las mayores ventajas fiscales están actualmente vinculadas a la eficiencia energética.

Las obras que reduzcan el consumo energético pueden generar deducciones de:

  • 20% si se reduce la demanda de calefacción y refrigeración.
  • 40% si se mejora significativamente la eficiencia energética.
  • 60% en rehabilitación integral de edificios.

Estas medidas incluyen instalaciones como placas solares o sistemas de aerotermia, con límites que pueden alcanzar los 15.000 euros anuales.

Por ejemplo, una instalación de placas solares de 6.000 euros puede generar una deducción del 40%, es decir, hasta 2.400 euros en la declaración.

Cuánto se puede ahorrar realmente

El impacto final en la Declaración de la Renta 2026 depende del perfil del contribuyente, subrayan en Selectra:

  • Autónomo que trabaja desde casa: sumando telecomunicaciones, suministros, seguros y coche, el ahorro puede situarse entre 550 y 750 euros al año, según los gastos y el tipo impositivo.
  • Propietario con vivienda en alquiler: entre alarma, suministros y seguro de hogar, el ahorro puede alcanzar entre 400 y 600 euros anuales.
  • Particular sin actividad económica: el ahorro es prácticamente nulo, salvo en deducciones como vehículos eléctricos o eficiencia energética, donde puede situarse entre 1.000 y 3.000 euros o más, aunque de forma puntual.