Repsol ha reactivado la política comercial que aplicó durante la crisis energética de 2022 y ha anunciado que, desde este sábado, doblará los descuentos a sus clientes más fieles, en respuesta a la subida de precios del combustible provocada por la guerra en Irán.
La medida estará vigente desde el 21 de marzo hasta el lunes 6 de abril, e incluye tanto a usuarios particulares como a transportistas y autónomos.
Según la compañía, los clientes que paguen a través de la aplicación Waylet podrán acumular ahorros de hasta 40 céntimos por litro en cualquiera de sus más de 3.300 estaciones de servicio en España. Por su parte, los profesionales del transporte que cuenten con la tarjeta Solred recibirán un descuento adicional de 5 céntimos por litro, compatible con las bonificaciones existentes.
Impacto de la guerra en los precios del combustible
El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha reconocido esta semana que la gasolina ha subido un 16% y el gasóleo otro 28% desde el inicio del conflicto. La decisión de Repsol se produce antes de que el Gobierno presente su plan de choque para contener el impacto de la crisis energética, previsto para este viernes.
El anuncio coincide además con un nuevo repunte en los mercados internacionales de crudo y gas, tras confirmarse que Estados Unidos e Israel atacaron South Pars, el yacimiento de gas más grande del mundo, y las refinerías cercanas. El barril de Brent, de referencia en Europa, subió un 6% hasta 109,8 dólares, mientras que el gas en el mercado holandés TTF repuntó un 8%, hasta 55,75 dólares.
Repsol lidera la guerra de precios
Repsol vuelve a adelantarse a otras petroleras y al Gobierno, como ya hizo en 2022. En aquella ocasión, Moeve (antigua Cepsa) y BP respondieron aumentando también sus rebajas a particulares y transportistas. En aquel momento, las rebajas se sumaron a la ayuda del Gobierno, que asumía 15 céntimos de los 20 de descuento total por litro, mientras las compañías asumían los 5 restantes.
Aunque los descuentos masivos han generado críticas por su alto coste para las arcas públicas y su limitado efecto en los bolsillos de los consumidores, Repsol confía en que estas medidas alivien temporalmente la presión sobre los conductores y fortalezcan la fidelidad de sus usuarios durante la escalada de precios provocada por la guerra en Oriente Medio.