Repsol recupera el mando de sus operaciones en Venezuela y sella las bases para elevar su producción en el país

Repsol retoma el control operativo en Venezuela y sella con PDVSA un acuerdo para aumentar la producción de crudo y asegurar pagos y estabilidad regulatoria.

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El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz REPSOL

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Repsol ha alcanzado un nuevo acuerdo con el Ministerio de Hidrocarburos de Venezuela y con la petrolera estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), condicionado al cumplimiento de ciertos requisitos, que le permitirá asumir de nuevo el control directo de las operaciones e impulsar la producción de crudo en Petroquiriquire (60% PDVSA y 40% Repsol). El pacto también fija los mecanismos de cobro y refuerza el marco operativo de sus proyectos en el país, en el contexto del Acuerdo Marco suscrito inicialmente en 2023.

“Este acuerdo subraya el compromiso de Repsol con Venezuela, donde hemos operado ininterrumpidamente desde 1993. Contamos con los activos y las capacidades técnicas, operativas y humanas sobre el terreno para aumentar nuestra producción en el país”, ha señalado el director general de Exploración y Producción en Repsol, Francisco Gea, tras rubricar el contrato.

Tal y como ha comunicado la energética española, el Acuerdo Marco de 2023 fijó las bases necesarias para avanzar hacia los objetivos de producción marcados por los socios, siempre que PDVSA programe cargamentos de crudos pesados vinculados a la producción de Petroquiriquire.

El desarrollo del proyecto quedará bajo la dirección conjunta de Repsol y PDVSA “y conforme a los más altos estándares técnicos, operativos y de gobernanza”, ha remarcado la compañía.

En dicho Acuerdo Marco, firmado por primera vez en 2023 y modificado posteriormente en 2024, se estableció el procedimiento para extender la vigencia de las concesiones del yacimiento de Petroquiriquire y se incorporaron los campos Tomoporo y La Ceiba al perímetro del proyecto.

En la actualidad, la producción de petróleo de Repsol en Venezuela ronda los 45.000 barriles brutos diarios, concentrados en su mayor parte en Petroquiriquire.

El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, ya adelantó que la empresa está en disposición de incrementar en un 50% la producción bruta de crudo en un plazo de 12 meses y de triplicarla en un horizonte de tres años, siempre que se mantengan las condiciones adecuadas y se reinviertan en el país los ingresos generados.

El pasado mes, Repsol y la italiana ENI cerraron además otro acuerdo estratégico con las autoridades venezolanas y con PDVSA para asegurar la continuidad de la producción de gas natural durante todo 2026 en el activo Cardón IV (participado al 50% por ambas compañías) y apuntalar la estabilidad a largo plazo de las operaciones.

La consecución de estos acuerdos se ha visto facilitada por la emisión de una Licencia General de la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos (OFAC), que autoriza a Repsol y a sus filiales a realizar transacciones relacionadas con las actividades de crudo y gas en Venezuela junto al Gobierno venezolano, PDVSA y sus empresas vinculadas.

Según destaca la empresa, esta licencia general “representa un hito regulatorio que reconoce la trayectoria de Repsol como operador responsable y confiable en el país”.