Reynés asegura que la crisis energética actual no replica el alza de precios de la guerra de Ucrania

Reynés compara el impacto energético de la guerra en Oriente Medio con Ucrania y garantiza la seguridad de suministro de Naturgy hasta 2030.

3 minutos

El presidente de Naturgy, Francisco Reynés, en el 'Gran Encuentro Expansión Catalunya', organizado este lunes por Expansión en el Recinte Modernista de Sant Pau de Barcelona EUROPA PRESS

Publicado

3 minutos

El presidente de Naturgy, Francisco Reynés, ha señalado que la guerra en Oriente Medio ha provocado un “shock” de oferta en el mercado energético y un encarecimiento de la energía, aunque ha recalcado que “en ningún caso ha pasado lo que pasó en la guerra de Ucrania”.

Durante su intervención en el “Gran Encuentro Expansión Cataluña”, organizado este lunes por “Expansión” en el Recinte de Sant Pau de Barcelona, ha explicado que el “shock” de precios ha ido variando con el paso de los días, a diferencia de lo ocurrido en 2022 cuando, tras la invasión rusa de Ucrania, el coste de la energía “empezó a subir y no dejó de subir”.

Ha atribuido esta diferencia a que, en el caso de Oriente Medio, los mercados han ido descontando alternativamente un escenario de conflicto prolongado y otro de corta duración, lo que contrasta con la percepción que se tuvo desde el primer momento sobre la guerra en Ucrania.

“Aún hay quien cuenta con un conflicto más largo o un conflicto más corto, y esto impacta, obviamente, en los precios”, ha añadido, subrayando que la volatilidad ha vuelto a instalarse en los mercados energéticos.

Abastecimiento y seguridad de suministro

Reynés ha indicado que la principal inquietud de los mercados desde el inicio de la escalada bélica ha sido el abastecimiento, lo que ha empujado a los Estados y a las instituciones supranacionales a adoptar medidas para “intentar amortiguar problemas que pueda haber en los flujos normales de suministro”.

Ha advertido de que los posibles impactos sobre el suministro dependerán del nivel de reservas de cada país o región, recordando que “China supera en dos veces el número de días de almacenamiento que tiene Europa”.

Respecto a la seguridad de suministro, ha trasladado un “mensaje rotundo de tranquilidad”, al destacar que Naturgy ha diversificado sus fuentes más allá de Oriente Medio y que España no depende únicamente del gas natural licuado, aludiendo expresamente al gasoducto Medgaz.

Ha recordado que el suministro de gas argelino a España a través de Medgaz se sustenta en contratos de largo plazo entre la argelina Sonatrach y Naturgy, que aseguran volúmenes firmes hasta 2030, con revisiones periódicas de precios.

Sonatrach y Naturgy han activado en varias ocasiones la cláusula de revisión de precios: en 2022 acordaron un nuevo nivel tarifario, con efecto retroactivo sobre los volúmenes entregados desde finales de 2021, ligado a las condiciones del mercado internacional y alineado con el que pagan otros grandes compradores europeos como ENI o Engie, manteniendo el compromiso de seguir ajustando los precios para los años siguientes dentro del marco contractual vigente hasta 2030.

Junta de accionistas y continuidad de Reynés

En relación con la Junta General de Accionistas de este martes, en la que está previsto someter a votación su renovación como presidente hasta 2030, Reynés ha hecho balance de su etapa iniciada en 2018, marcada por fuertes transformaciones en el sector energético y por cambios internos ligados “con el cambio de estructuras accionariales”.

Ha agradecido la confianza que le han otorgado tanto los antiguos como los actuales accionistas y ha afirmado que encara con entusiasmo el nuevo ciclo: “Aún queda mucho por hacer”, ha afirmado, remarcando que su misión es garantizar la continuidad de la compañía.

“Una de las responsabilidades que tiene cualquier persona que se siente en mi sitio es pensar a largo plazo y pensar cómo perdurará la compañía, teniendo en cuenta que la compañía no va a perdurar igual. ¿Por qué? Porque los cambios del entorno, los cambios de la tecnología, las exigencias de los clientes van a ir cambiando”, ha señalado.

En los dos últimos años, Naturgy ha afrontado una profunda reordenación de su accionariado y de su consejo de administración, vinculada a una autoopa y a la retirada gradual de GIP (BlackRock).

Como resultado, el fondo australiano IFM ha incrementado su peso y cuenta ya con tres consejeros dominicales, equiparándose a Criteria y CVC, mientras que BlackRock-GIP reduce su presencia. Los puestos que deje libres su salida deberán redistribuirse entre el resto de grupos o destinarse a consejeros independientes, cuestión que se tratará en la junta de accionistas.

Inversión y retos energéticos en Cataluña

Por último, Reynés ha abordado la cuestión de la inversión en Cataluña y ha advertido de que, pese a su fortaleza industrial, la comunidad necesita más energía para poder crecer, y que “uno de los cuellos de botella que ha tenido y puede seguir teniendo” es su limitada autonomía energética, debido a su fuerte dependencia de la energía nuclear y al escaso y tardío despliegue de las renovables.

Ha señalado los permisos administrativos y el marco regulatorio como los principales factores que frenan este desarrollo. Aunque ha rechazado que deba existir “barra libre”, ha reconocido que percibe un cambio de tendencia en los últimos años, si bien le gustaría que el ritmo de avance fuera todavía más rápido.