Reynés defiende el biometano como opción clave para Europa y para resolver el trilema energético

Francisco Reynés reivindica el biometano como pieza clave para la autonomía energética europea y para equilibrar descarbonización, seguridad y precios.

3 minutos

El presidente de Naturgy, Francisco Reynés, Jesús Hellín - Europa Press

Publicado

3 minutos

El presidente ejecutivo de Naturgy, Francisco Reynés, ha afirmado que el biometano supone “una oportunidad” para Europa a la hora de encarar la transición energética y garantizar el cumplimiento de los objetivos del “trilema energético”.

Durante su intervención en el congreso 'Biomethane Connect Europe', Reynés insistió en que este gas renovable ya es una alternativa plenamente operativa, ya que “está preparado, es competitivo en precios y dispone de las infraestructuras para transportar el gas donde sea necesario”.

En este sentido, subrayó que, en el contexto actual, el biometano ofrece una vía para reforzar la autonomía energética del Viejo Continente, puesto que “se produce en casa”. “Con nuestros propios recursos y sin depender de otros países”, recalcó.

Reynés alertó de que Europa “no puede permitirse una transición energética sin tomar en consideración los impactos sobre la industria y los hogares”, y defendió que este gas renovable puede jugar un papel relevante junto con la electrificación.

El directivo remarcó que la descarbonización debe abordarse desde una óptica “progresiva y realista”, evitando decisiones que “minen la seguridad”. A su juicio, el biometano puede ayudar a alcanzar el trilema energético: descarbonizar, mantener la seguridad de suministro y preservar unos precios asumibles.

“Hoy más que nunca, lo que hemos visto últimamente es la necesidad acuciante de asegurar la seguridad de suministro en nuestras estrategias energéticas”, señaló.

Reynés recordó además que Europa ya dispone de una red de transporte y distribución de gas “muy robusta”, lo que constituye un “arma muy importante” para impulsar el despliegue del biometano.

En relación con España, destacó el amplio potencial del país en este ámbito como palanca para “descarbonizar gran parte de las necesidades industriales y residenciales”.

“Cuello de botella” en las autorizaciones

No obstante, el presidente de Naturgy avisó del “cuello de botella” que representan los procesos de autorización a la hora de acelerar la implantación de este gas renovable.

“El contexto social es muy importante a la hora de las inversiones en tecnologías verdes, pero sabemos que el paraíso no existe y hay que tener los pies en el suelo y trabajar más en los procesos de autorización para que sea una alternativa seria”, añadió.

El sector reclama “pragmatismo” en la UE

En la misma línea, la presidenta de GD4S y consejera delegada de GRDF, Laurence Poirier-Dietz, apeló al “pragmatismo” en Europa y remarcó la conveniencia de emplear los gases renovables como herramienta de descarbonización.

Consideró imprescindible encontrar un punto de equilibrio entre la lucha contra el cambio climático y “el realismo económico” en la transición energética, papel en el que el biometano puede ser determinante. “Permite la descarbonización manteniendo la posibilidad de elegir. No es un obstáculo es un instrumento de descarbonización pragmática. La electrificación es fundamental, pero en si sola no permitirá toda la descarbonización. El debate no es entre gas y electricidad, el reto es la integración de las dos cosas, de los electrones y las moléculas”, afirmó.

A su juicio, Europa atraviesa un “momento decisivo” en el que resulta imprescindible respetar los objetivos climáticos sin perder de vista la “competitividad, resiliencia y asequibilidad para los ciudadanos después de la guerra en Ucrania”.

Un marco “claro y predecible” para el biometano

Por su parte, la directora de Energía de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), Rocío Prieto, defendió que el desarrollo del biometano requiere “un marco claro y predecible” que permita acelerar su despliegue, con 23 plantas ya operativas en España y alrededor de 300 proyectos en cartera.

En este contexto, subrayó la importancia de reforzar las garantías de origen y las verificaciones de sostenibilidad del biometano para “aportar la credibilidad sobre el gas comprado”, además de asegurar el mantenimiento de las infraestructuras a un coste razonable.

Prieto explicó que la CNMC ha puesto en marcha un grupo de trabajo específico sobre biometano con el fin de identificar cuestiones como el despliegue de estas instalaciones, los costes de conexión, el marco regulatorio o la aceptación social, así como de proponer mejoras en todos estos ámbitos.