La vicepresidenta primera de la Comisión Europea, Teresa Ribera, ha replicado a la presidenta del Ejecutivo comunitario, Ursula von der Leyen, subrayando que "no puede intervenir en la política energética" de los 27 Estados miembro de la UE. Sus palabras llegan después de que este martes Von der Leyen instara a los países a recuperar el liderazgo europeo en tecnologías nucleares y calificara como "un error estratégico" haber dado la espalda a esta fuente de energía.
En una comparecencia ante los medios desde Estrasburgo (Francia), la también comisaria para una Transición Limpia, Justa y Competitiva ha insistido en que cada Estado miembro, "de acuerdo con sus circunstancias, preferencias culturales e industriales y capacidades geográficas", es libre de fijar su propio 'mix' eléctrico, sin que ningún otro actor le imponga "actúe de forma distinta".
"Mientras formé parte del Gobierno de España no podía decirle al Gobierno francés qué hacer o qué no hacer. Y ocurre exactamente lo mismo como miembro de la Comisión Europea", ha recordado Ribera, en alusión directa a las declaraciones realizadas por Ursula von der Leyen este mismo martes.
Durante una cumbre sobre energía celebrada en París, la jefa del Ejecutivo comunitario destacó que el despliegue de las energías renovables en Europa ha sido notable en la última década, pero apuntó que, aun así, "fue un error estratégico" dar "la espalda" a una fuente "fiable, asequible y baja en emisiones" como la energía nuclear.
Von der Leyen defendió, en este contexto, que la Unión Europea debe retomar el liderazgo en tecnologías nucleares de nueva generación, con especial atención al desarrollo de reactores modulares pequeños, que, según su valoración, podrían consolidarse como un nuevo sector industrial europeo "de alta tecnología y alto valor añadido".
Sobre este punto, Ribera ha indicado que existe una "cantidad relevante" de Estados miembro interesados, en su caso, en avanzar hacia "estándares comunes" para los reactores modulares pequeños, una tecnología a la que la UE "ha decidido prestarle mucha intención".
La exministra española ha recalcado que, en cualquier caso, el rol de la Comisión podría limitarse a "proporcionar este marco común para aquellos que deseen participar en esto", con el objetivo de asegurar "la seguridad y la capacidad de contar con los estándares similares" entre los países que opten por este tipo de instalaciones nucleares.