Rio Tinto y Glencore han reconocido la existencia de “conversaciones preliminares” acerca de una posible integración de parte o de la totalidad de sus actividades, incluida una fusión en la que la compañía anglo australiana pasaría a adquirir Glencore, lo que daría lugar a la mayor empresa minera del planeta.
Mediante comunicados independientes, ambas multinacionales han informado de que se han retomado los contactos sobre una eventual fusión, después de que las negociaciones quedasen interrumpidas hace un año.
En relación con este proceso, Rio Tinto ha insistido en que “no se puede garantizar la presentación de una oferta ni los términos de dicha oferta, en caso de que se presente”.
Por su parte, Glencore ha remarcado que “no existe certeza de que se acuerden los términos de ninguna transacción u oferta”, ni tampoco sobre los detalles o la estructura de esa posible operación, en caso de llegar a un acuerdo.
De acuerdo con la normativa que regula las operaciones de fusiones y adquisiciones en la Bolsa de Londres, Rio Tinto dispone de plazo hasta el próximo 5 de febrero para comunicar su decisión definitiva: o bien anunciar su intención firme de lanzar una oferta por Glencore, o bien informar de que finalmente descarta presentar dicha oferta.