Rusia recorta los tipos al 15,50%, el nivel más bajo desde 2023

El Banco de Rusia rebaja el tipo al 15,50%, encadena su sexto recorte desde 2025 y avisa de riesgos proinflacionarios por el rublo y el petróleo.

2 minutos

Comenta

Publicado

2 minutos

El Banco Central de Rusia ha acordado este viernes un nuevo recorte de 50 puntos básicos en el tipo de interés oficial, que se sitúa ahora en el 15,50%. Se trata de la sexta rebaja aplicada desde el máximo del 21% alcanzado en junio de 2025 y coloca el precio del dinero en su cota más reducida desde diciembre de 2023. Al mismo tiempo, la institución ha alertado del efecto "proinflacionario" derivado de la evolución del tipo de cambio del rublo ante la caída de las cotizaciones del petróleo.

La autoridad monetaria, presidida por Elvira Nabiúllina, aprecia que la economía rusa sigue recuperando una senda de expansión equilibrada. Aunque en enero se registró un repunte notable de los precios por factores transitorios, el banco central confía en que la inflación vuelva a encaminarse hacia una trayectoria descendente en los próximos meses.

Con este contexto, el Banco de Rusia valorará en sus próximas reuniones si procede continuar con las bajadas del tipo de interés, en función de la solidez de la desaceleración de la inflación y de la evolución de las expectativas de precios de hogares y empresas.

En su escenario central, la institución contempla para 2026 un tipo de interés medio de entre el 13,5% y el 14,5%, lo que implica margen para nuevos recortes, aunque manteniendo una política monetaria restrictiva. Sus proyecciones apuntan a que la inflación anual se reducirá este año a una horquilla del 4,5% al 5,5%, se aproximará al objetivo de estabilidad del 4% en la segunda mitad y permanecerá en torno a esa referencia en 2027.

En su evaluación, el banco recuerda que la inflación al cierre de 2025 fue más baja de lo previsto, situándose en el 5,6%. Sin embargo, a comienzos de 2026, el incremento del IVA y de los impuestos especiales, la actualización de los precios regulados y los ajustes en los precios de frutas y hortalizas provocaron una aceleración temporal pero intensa del encarecimiento del coste de la vida, con una tasa anual del 6,3% a inicios de febrero.

Respecto a la actividad, la desviación al alza del crecimiento se está moderando y se prevé que el avance de la demanda interna pierda algo de fuerza en los próximos meses. Paralelamente, las tensiones en el mercado laboral asociadas a la falta de mano de obra se están relajando de forma gradual, de modo que las empresas contemplan incrementos salariales más contenidos en 2026.

En cualquier caso, el Banco de Rusia subraya que "los riesgos proinflacionarios siguen siendo superiores a los desinflacionarios a medio plazo" y avisa de que una posible ralentización de la economía global, si se agravan las tensiones comerciales, junto con unos precios del crudo deprimidos, "podrían tener efectos proinflacionarios a través del tipo de cambio del rublo".