Siempre hay mejores momentos que otros para una revisión crediticia. Y este, en los primeros compases de una guerra que no se sabe cuánto durará y que impacta ya en toda la economía mundial, no es el mejor, precisamente.
S&P Global, Fitch y Scope Ratings, tres de las cinco agencias de calificación crediticia reconocidas por el Eurosistema, iniciarán esta noche, una vez concluida la sesión bursátil, la primera tanda de revisiones de la nota de solvencia de la deuda soberana de España. Esta evaluación llega en un escenario internacional marcado por la inestabilidad generada por las consecuencias del conflicto en Oriente Próximo, en especial en el ámbito energético, y por las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump.
Este primer 'superviernes' para la deuda soberana española abre el calendario de análisis del 'rating' de España en 2026. El año pasado, las tres grandes agencias del sector, S&P Global, Fitch y Moody's, recompensaron finalmente el comportamiento macroeconómico del país con las primeras mejoras de la calificación desde antes de la pandemia de Covid-19, consolidando la nota en un nivel equivalente a un 'notable', mientras que la alemana Scope elevó su perspectiva a 'positiva'.
Así, España afronta este examen con una calificación 'A/Estable' por parte de Fitch; 'A+/Estable' en el caso de S&P Global; y 'A/Positiva' según Scope. Este punto de partida reduce las probabilidades de nuevas subidas a corto plazo por parte de Fitch y S&P, ya que únicamente la alemana, la única agencia europea aceptada por el Eurosistema, mantiene una perspectiva positiva, lo que deja abierta la posibilidad de una mejora futura.
No obstante, la incertidumbre derivada del posible efecto del conflicto en Oriente Próximo, tras el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán y la respuesta de este último bloqueando el estrecho de Ormuz, junto con las recientes amenazas de Donald Trump contra España, llegando incluso a pedir cortar todos los acuerdos comerciales con el país, alejarían cualquier opción de que la nota soberana española mejore este viernes.
Aun cuando España continúa siendo al inicio de 2026 la gran economía de la zona euro con mejores registros de crecimiento, las principales agencias de rating ya habían advertido en sus últimos informes de que cualquier subida adicional de la calificación estará condicionada a que este sólido rendimiento económico se traduzca en descensos significativos de la ratio de deuda pública. Para ello, sugerían medidas que refuercen la sostenibilidad a largo plazo de las cuentas públicas, entre ellas una consolidación presupuestaria más ambiciosa.
En esta línea, Fitch señalaba en su anterior revisión de la deuda española que una eventual mejora de la nota dependería de la confianza en que la relación deuda pública/PIB “disminuirá más rápidamente que en el escenario base, por ejemplo debido a la implementación de una estrategia de consolidación fiscal sostenida”.
De forma similar, Scope identificaba como factores potencialmente positivos para la calificación española que la deuda pública sobre el PIB siga una senda claramente descendente, respaldada por un compromiso firme con la consolidación fiscal, junto con un crecimiento económico sostenido y/o una mejora relevante de la competitividad exterior.
“Podríamos mejorar la calificación si la relación deuda pública/PIB disminuye más rápido de lo que esperamos actualmente, gracias, por ejemplo, a una consolidación presupuestaria más ambiciosa”, afirmaba por su parte S&P Global.
Calendario de revisiones en 2026
Además de la revisión de hoy, el calendario de las agencias de calificación contempla varias fechas a lo largo de 2026 para actualizar la nota de solvencia de España, entre ellas un segundo 'superviernes' el 11 de septiembre, cuando S&P Global, Fitch y Scope volverán a pronunciarse sobre la deuda española.
Por su parte, Moody's tiene previsto revisar el rating 'A3/Estable' que otorga a España el próximo 27 de marzo y, posteriormente, el 17 de julio de 2026. En el caso de Morningstar DBRS, las fechas fijadas para evaluar la calificación soberana española este año son el 29 de mayo y el 30 de octubre.
De acuerdo con la normativa europea en vigor desde 2014, las agencias de rating deben publicar con antelación un calendario con las jornadas previstas para actualizar las calificaciones soberanas y sus perspectivas.
En este sentido, la regulación sobre agencias de calificación exige que dichas revisiones se programen en viernes y que los anuncios se realicen fuera del horario oficial de negociación en los mercados europeos.
De la 'triple A' a la pérdida del sobresaliente
Las tres mayores agencias de calificación (S&P Global, Moody's y Fitch) llegaron a otorgar la máxima nota de solvencia a España durante la primera década de los 2000, pero tras la crisis financiera que desembocó en la Gran Recesión el país terminó perdiendo la 'triple A'.
Moody's mantuvo una calificación 'Aaa' para la deuda española a largo plazo entre 2001 y 2010 y, tras varios recortes, rebajó el rating de España hasta 'Baa3', al borde del 'bono basura', en el verano de 2012. Fitch, por su parte, conservó la máxima nota para España entre 2003 y 2010, aunque a mediados de 2012 había degradado la calificación hasta BBB, con perspectiva negativa.
Asimismo, S&P Global, que mantuvo la nota 'AAA' para España desde finales de 2004 hasta comienzos de 2009, redujo posteriormente la calificación de la deuda soberana hasta BBB-, con perspectiva negativa, un peldaño por encima del 'bono basura', en el otoño de 2012.