La compañía española Sacyr Agua comunicó este martes que se ha hecho con el contrato para el diseño, financiación, construcción y explotación de la nueva planta desaladora de Coquimbo (Chile), por un importe de 318 millones de dólares (269,4 millones de euros). Se trata del primer proyecto de este tipo que se desarrollará bajo régimen de concesión en el país andino.
De acuerdo con la nota de prensa difundida por la empresa, la futura instalación contará con una capacidad inicial de 800 litros por segundo (l/s), ampliable hasta 1.200 l/s. Este caudal permitirá asegurar el suministro de agua a 540.000 habitantes de las comunas de La Serena y Coquimbo.
La planta proporcionará agua potable para uso doméstico en una zona del norte de Chile especialmente castigada por la sequía, en el marco de un contrato promovido por la Dirección General de Concesiones del Ministerio de Obras Públicas (MOP).
El proyecto incluye también la construcción, por parte de Sacyr Agua, de una conducción de agua desalada de unos 20 kilómetros de longitud, varias estaciones de bombeo y un estanque de regulación asociado a la nueva infraestructura.
“Esta iniciativa constituye un paso clave en el desarrollo de infraestructura resiliente y sostenible para enfrentar los efectos del cambio climático y la escasez hídrica. Estamos orgullosos de adjudicarnos este proyecto y de aportar soluciones innovadoras que generen un impacto positivo y de largo plazo en las comunidades”, ha afirmado el director de Sacyr Agua en Chile, Lucas de Marcos de la Torre.
Sacyr opera en Chile desde 1996 en los negocios de concesiones, ingeniería, infraestructuras y gestión del agua. En la actualidad gestiona cinco aeropuertos, 11 autopistas concesionadas, siete hospitales en diferentes fases de desarrollo y cinco instalaciones sanitarias que abarcan el ciclo integral del agua.