Samsung Electronics, el gigante tecnológico de Corea del Sur, cerró 2025 con un beneficio neto atribuido de 44,3 billones de wones (25.850 millones de euros), lo que representa un incremento del 31,8% respecto al registrado un año antes.
El resultado operativo de la multinacional ascendió a 43,6 billones de wones (25.441 millones de euros), un avance del 33,3%, mientras que la cifra de negocio total se situó en 333,6 billones de wones (194.662 millones de euros), un 10,9% más que en el ejercicio previo.
Por áreas de actividad, la división de electrónica de consumo y comunicaciones móviles (DX) generó 188 billones de wones (109.702 millones de euros), lo que supone un crecimiento del 7,5%. A su vez, el negocio de memorias (DS) alcanzó unos ingresos de 130,1 billones de wones (75.916 millones de euros), un 17,1% superiores.
Asimismo, las unidades de SDC y la dedicada a soluciones de conectividad para vehículos y audio (Harman) aportaron 29,8 billones de wones (17.389 millones de euros) y 15,8 billones de wones (9.220 millones de euros), con incrementos del 2,1% y del 10,5%, respectivamente.
En conjunto, los costes asumidos por la corporación asiática, incluyendo producción, I+D y gastos administrativos, sumaron 290 billones de wones (169.220 millones de euros), un 8,1% más en comparación interanual.
En el cuarto trimestre del año, Samsung obtuvo un beneficio neto de 19,3 billones de wones (11.262 millones de euros), más del doble (153,9%) de lo logrado en el mismo periodo del ejercicio anterior, y registró unos ingresos de 93,8 billones de wones (54.734 millones de euros), un 23,7% superiores.
La rentabilidad financiera (ROE) trimestral se situó en el 19%, frente al 8% de hace doce meses, mientras que el margen sobre el resultado bruto de explotación (Ebitda) avanzó hasta el 33%, diez puntos porcentuales más.