El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha señalado este miércoles que el Ejecutivo “está estudiando escenarios y posibles medidas” con el fin de apoyar, si fuera necesario, a hogares, trabajadores, empresas y autónomos para “mitigar” el impacto económico que el conflicto en Oriente Próximo pueda tener sobre ellos.
En una comparecencia institucional desde el Palacio de la Moncloa, el jefe del Ejecutivo ha destacado que “gracias al dinamismo de la economía española y a la responsabilidad de su política fiscal”, España “cuenta en estos momentos con los recursos necesarios para hacer frente también a esta crisis”.
“Tenemos la capacidad, también la voluntad política y lo haremos de la mano de los agentes sociales como lo hicimos durante la pandemia, la crisis energética o recientemente durante la crisis arancelaria”, ha enfatizado Sánchez, remarcando que la respuesta se articulará de manera concertada.
El presidente ha advertido de que es imprescindible prepararse ante la eventualidad de que se trate de una guerra prolongada, “con numerosas bajas y por tanto con consecuencias graves también a escala global en términos económicos”.
Sánchez ha añadido que, aunque todavía se desconoce cuál será el desenlace de esta guerra, por ahora se percibe “más incertidumbre económica, subidas de precio de petróleo y también del gas”, factores que pueden trasladarse a la economía española y al resto del mundo.