Las fechas del plan 'anticrisis': Sánchez lo presenta el viernes y el Congreso lo vota la próxima semana

El Gobierno aprobará este viernes el decreto-ley con las primeras medidas para afrontar las consecuencias de la guerra en un Consejo de Ministros extraordinario. Sánchez las presentará el próximo miércoles en el Congreso y la Cámara votará su convalidación un día después

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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Francisco J. Olmo - Europa Press

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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, presentará este viernes, después de un Consejo de Ministros de carácter extraordinario, el primer paquete de medidas de respuesta a las consecuencias de la guerra en Irán.

Al aprobarse en un decreto-ley, el Ejecutivo tiene un plazo de un mes para recabar el apoyo del Congreso y convalidar la norma. Sin embargo, en esta ocasión ha decidido acelerar los tiempos e incluso ha puesto fecha a la votación antes de aprobar el decreto-ley.

¿Qué calendario maneja el Gobierno?

Viernes 20 de marzo. Aprobación de las medidas en un decreto-ley extraordinario. Sánchez comparecerá ante los medios para explicar las medidas e informar del Consejo Europeo del jueves.

Miércoles 25 de marzo. Comparecencia del presidente del Gobierno ante el Pleno del Congreso para informar a la Cámara de esta cumbre, dar cuenta de la posición española ante la guerra de Irán y presentar las medidas adoptadas.

Jueves 26 de marzo. Votación del decreto-ley en el Congreso para su convalidación o derogación, en caso de no obtener apoyos suficientes.

"Proporcional, perimetrado y focalizado"

Según ha avanzado tras el Consejo de Ministros de este martes la portavoz del Gobierno y ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, el paquete de medidas “será proporcional, perimetrado y focalizado en limitar el impacto de la subida de los combustibles y la electricidad”.

La representante del Ejecutivo ha añadido que este plan incorporará la flexibilidad necesaria para ir “adaptando y adoptando” las medidas en función de cómo evolucione el conflicto y sus efectos económicos.

Negociación

El Gobierno apura estos días la concreción de las iniciativas con las que pretende hacer frente a las consecuencias de la guerra, tras una ronda de contactos con los agentes sociales, los sectores más golpeados por la crisis y las distintas formaciones políticas.

El Ejecutivo asegura que ya dispone del “esqueleto” del paquete que quiere aprobar, a través de un Real Decreto-ley, articulado en cuatro grandes bloques.

El primero tiene un carácter estructural y se centra en reforzar la apuesta por las energías renovables y la electrificación para reducir la dependencia exterior.

Un segundo eje se orienta a la reducción del coste energético y eléctrico mediante medidas de tipo fiscal.

El tercer bloque persigue amortiguar el impacto del encarecimiento de los carburantes, con especial atención al sector agrario, la pesca y el transporte por carretera. El cuarto y último bloque se encuadra en el denominado escudo social, que incluye, entre otras cuestiones, la imposibilidad de cortes de suministro para los colectivos más vulnerables.

En paralelo, el Ejecutivo parece dejar fuera por ahora una rebaja del IVA de los alimentos. “Tenemos ahora mismo que estar muy centrados en el impacto que estamos viendo de la guerra y ahora mismo ese impacto se focaliza en la subida del precio de los carburantes”, ha señalado esta misma semana el ministro de Economía, Carlos Cuerpo.

Convalidación de las medidas en el Congreso

En tiempo récord, el Congreso de los Diputados tiene previsto debatir y votar el jueves 26 de marzo el Decreto-ley con el paquete de medidas diseñado para mitigar el impacto económico de la guerra en Irán, después de que el texto que perfila el Gobierno reciba el visto bueno definitivo el viernes.

Al tratarse de un Decreto-ley, sus disposiciones entran en vigor de forma inmediata, pero posteriormente deben ser sometidas a la votación del Congreso para su convalidación o derogación en un plazo máximo de treinta días.

En la Junta de Portavoces celebrada este martes se ha acordado que, una vez que el Decreto-ley llegue a la Cámara Baja, sea calificado con carácter urgente por la Mesa del Congreso para incorporarlo al orden del día del Pleno de la próxima semana y evitar retrasos en su convalidación.