El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha avanzado este lunes la aprobación inminente de un real decreto ley que incluirá incentivos fiscales para los dueños de viviendas que mantengan congeladas las rentas al renovar contratos, así como nuevas reglas contra el "fraude" en los alquileres de temporada y medidas para atajar el "abuso" en el arrendamiento por habitaciones.
"Es sencillo: a quienes garantizan vivienda digna les apoyaremos y a quienes especulan con ello les pondremos freno", ha subrayado el jefe del Ejecutivo durante su visita a los trabajos de demolición de los primeros inmuebles del antiguo acuartelamiento de Campamento, en Madrid, donde está prevista la construcción de 10.700 viviendas asequibles.
La primera de las actuaciones previstas pasa por una bonificación fiscal del 100% en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) para los caseros que, al renovar el contrato, renuncien a subir el precio del alquiler. Con esta deducción, el Gobierno pretende compensar la subida de ingresos que obtendrían si incrementasen la renta. "De esta manera ganamos todos", ha defendido Sánchez.
En segundo lugar, el Ejecutivo quiere acotar el uso de los contratos de temporada con el objetivo de frenar el "uso fraudulento evidente que se está produciendo", según ha detallado el presidente. Para ello, se establecerán requisitos claros que determinen cuándo un alquiler puede considerarse realmente de temporada y se pondrá en marcha un régimen de sanciones para quienes vulneren la normativa estatal sobre arrendamientos de corta duración.
"Nuestras ciudades, por desgracia, se están llenando de contratos de temporada que obligan a las personas a renegociar y a vivir en la incertidumbre permanente sin un motivo realmente justificado, salvo el de la especulación y el de la codicia, y por tanto no vamos a permitirlo", ha afirmado.
La tercera pata del decreto se centrará en contener la expansión del alquiler por habitaciones. Sánchez ha advertido de que "en los últimos tiempos hemos detectado una tendencia que es realmente preocupante y es la conversión de pisos completos en alquileres por habitaciones, con el único objetivo de incrementar las rentas".
Para hacer frente a esta situación, el Gobierno quiere extender al arrendamiento de habitaciones las mismas salvaguardas que ya rigen para los alquileres de vivienda habitual. De este modo, los nuevos contratos de este tipo deberán ajustarse a dos límites: la suma de las rentas de todas las habitaciones no podrá ser superior al precio que tendría el arrendamiento del piso completo y, en las zonas tensionadas que se declaren, quedarán sometidos a los mecanismos de control de precios recogidos en la ley de vivienda.
"Además de seguir construyendo más vivienda, como vamos a hacer aquí en la 'Operación Campamento', vamos a continuar interviniendo el mercado del alquiler en nuestro país. Y lo vamos a hacer porque algunos están utilizando la vivienda para enriquecerse sin escrúpulos, a costa del sufrimiento de cientos de miles de familias", ha recalcado el presidente.
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