Las acciones de Banco Santander finalizaron la sesión de este miércoles en 10,70 euros, lo que implica un retroceso del 3,48% respecto al cierre del día anterior.
A lo largo de la jornada, el valor llegó a marcar un máximo intradía de 10,91 euros y un mínimo de 10,56 euros. Finalmente, el título se situó en una zona intermedia de ese rango, pero por debajo de los 11,09 euros con los que concluyó la sesión del martes.
Tras el cierre de mercado del martes, la entidad comunicó la compra de Webster Bank en Estados Unidos por 12.200 millones de dólares (10.323 millones de euros), con la meta de alcanzar una rentabilidad sobre capital tangible (ROTE) del 18% en el mercado estadounidense en 2028.
Después de este anuncio, el banco decidió adelantar unas horas la difusión de sus resultados anuales, prevista inicialmente para la mañana del miércoles. De este modo, Santander detalló que obtuvo un beneficio atribuido de 14.101 millones de euros en 2025, un 12% más que el ejercicio previo (+16% en euros constantes), encadenando así otro año récord y superando por primera vez la barrera de los 180 millones de clientes.
Con estos resultados y la venta de Polonia como telón de fondo, el consejo de administración dio luz verde a un programa de recompra de acciones por un importe de 5.000 millones de euros.
De cara al futuro, la presidenta de Banco Santander, Ana Botín, señaló en una rueda de prensa que el grupo ya no contempla nuevas adquisiciones ni desinversiones de negocios, tras haber cerrado tres operaciones en aproximadamente un año.
En cuanto a la reacción del mercado, las firmas de análisis han mostrado, en general, una visión favorable sobre la compra, que califican de “razonable”.
Barclays sostiene que la operación reforzará los retornos de Santander en Estados Unidos y que es “estratégica y financieramente sólida”. A su vez, Jefferies considera que los efectos financieros de la transacción “no son excesivamente agresivos” y que las sinergias son “similares” a las de acuerdos anteriores, si bien los costes de reestructuración resultan “menores” que en otras integraciones.
DBRS Morningstar apunta que esta adquisición supone un “nuevo capítulo” en la expansión de Santander US. La agencia de calificación interpreta la compra como una muestra de que el banco atraviesa un ciclo de crecimiento “importante” y estima que el riesgo de ejecución es “asumible”.
Mediobanca recuerda que Santander ha empleado los últimos años en reorganizar su capital, impulsar la rentabilidad y fijar una política de remuneración “estable”. En este contexto, el mercado, inicialmente “reticente”, fue reconociendo gradualmente el valor de la entidad en Bolsa. “La venta en Polonia, junto con la adquisición de TSB, fue el golpe de efecto que demostró que la entidad podía realizar fusiones y adquisiciones oportunistas”, subraya.
No obstante, la firma italiana advierte de que la compra de Webster podría poner a prueba la confianza del mercado recientemente ganada y rememora que las inversiones previas de Santander en Estados Unidos han sido “desafortunadas”. Además, recuerda que el banco cántabro había descartado hasta ahora llevar a cabo compras en ese país.
Con todo, los analistas destacan la fuerte generación de capital del grupo, que le permitiría reconstruir con rapidez sus colchones de solvencia; la continuidad en el objetivo de CET1 del 13% y en mantener el 'pay-out' en el 50%; así como la previsión de lograr una rentabilidad del 20% en 2028, por encima del 16% con el que cerró 2025.