La presidenta de Banco Santander, Ana Botín, ha señalado que la entidad ha dejado de contemplar nuevas operaciones corporativas de compra o venta de negocios, tras haber cerrado tres transacciones en un periodo cercano a un año.
“Tenemos ya la escala necesaria en todos nuestros mercados”, ha indicado durante la rueda de prensa celebrada este martes, convocada después de confirmarse el cierre de la adquisición del estadounidense Webster Bank por 12.200 millones de dólares (10.323 millones de euros).
En este intervalo, el grupo ha comunicado la compra de dos bancos, TSB en Reino Unido (por unos 2.500 millones de libras, equivalentes a unos 3.000 millones de euros) y Webster en Estados Unidos, así como una desinversión relevante: la venta del 49% de Santander Polska a Erste Group por unos 7.000 millones de euros.
“No más compras y tampoco estamos pensando en vender nada. Estamos donde queremos estar, con la escala que necesitamos. Había dos mercados donde nos faltaba escala, que eran el Reino Unido y los Estados Unidos”, ha subrayado Botín durante su intervención.
“En un año hemos conseguido salir de un mercado [el polaco] en el que no teníamos sinergias o efecto red con los otros mercados y entrar en dos donde sí los tenemos y llevarlos a la escala necesaria para ser uno de los bancos más rentables tanto en Reino Unido como en Estados Unidos. Es un paso histórico para el Banco Santander y para el proyecto que tenemos de ser el banco más rentable”, ha añadido.
La presidenta ha detallado que la adquisición comunicada hoy se enmarca como una operación complementaria (‘bolt-on’) de carácter estratégico para el negocio en Estados Unidos, ya que incorpora capacidades de banca comercial de las que Santander carecía en ese mercado.
Con la integración de Webster, Santander pasará a situarse como el quinto actor más relevante en la región noreste de Estados Unidos, con una cuota del 8% en depósitos, y alcanzará la escala suficiente para entrar en el ‘top 25’ de mayores entidades financieras del país.
“La manera de ver al Santander a partir de ahora es como una inversión de crecimiento. Entrar en el banco hoy es entrar en un banco que va a seguir generando crecimiento”, ha remarcado Botín, defendiendo además que la compra de Webster impulsará el beneficio por acción entre un 7% y un 8% por encima de las previsiones anteriores a la operación.
Financiación y reacción del mercado
Santander ha precisado que el desembolso de la operación se articulará mediante una combinación de efectivo y acciones. Tal y como ha confirmado Botín, será necesario llevar a cabo una emisión de nuevos títulos para atender el pago a los accionistas de Webster.
El canje se estructura con un 65% en metálico, a 48,75 dólares por acción (41,25 euros), y un 35% en acciones, valoradas en 26,25 dólares (22,21 euros), a razón de 2,0548 acciones de Santander por cada acción de Webster.
Este componente en acciones es, según ha explicado Botín, el principal factor que estaría provocando los descensos de entre el 7% y el 8% en los certificados de acciones con los que Santander cotiza en Estados Unidos (los ADRs), tras hacerse pública la adquisición.
En concreto, Botín ha apuntado que la caída en el precio responde a la entrada de arbitrajistas en el valor, si bien considera que, una vez se analice en profundidad la transacción, “va a ser muy bienvenida”. También ha recordado que estos ADRs suelen presentar una liquidez “muy limitada”.